Aragón impulsa un ecosistema de innovación en salud a través del proyecto europeo UNITE

Conseguir que una tecnología desarrollada en un laboratorio termine mejorando la atención de un paciente requiere mucho más que una buena idea. Hace falta conectar a profesionales sanitarios, investigadores, empresas, centros tecnológicos y administraciones. Ese es precisamente uno de los objetivos con los que Aragón refuerza su participación en UNITE European Digital Health Valleys, una iniciativa europea destinada a impulsar la innovación en salud digital.

El Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud (IACS) acogió el 11 de septiembre una jornada de trabajo que reunió a representantes del sistema sanitario, universidades, centros de investigación, empresas y otros agentes vinculados a la innovación en Aragón. El encuentro supone un nuevo paso para consolidar un ecosistema regional capaz de transformar necesidades sanitarias reales en proyectos y soluciones innovadoras.

¿Qué es el proyecto europeo UNITE?

UNITE busca construir un ecosistema europeo de innovación en salud digital conectado entre regiones, facilitando que el conocimiento, las tecnologías y las soluciones desarrolladas en un territorio puedan probarse, compartirse y escalarse en otros.

El proyecto comenzó en septiembre de 2024 y se extenderá hasta agosto de 2028. Según la ficha oficial de la Comisión Europea, cuenta con un coste total de 19,6 millones de euros, de los que aproximadamente 9,8 millones proceden de financiación de la Unión Europea.

Su planteamiento responde a algunos de los grandes retos sanitarios europeos: el envejecimiento de la población, la necesidad de hacer más sostenibles los sistemas sanitarios, las desigualdades territoriales en el acceso a determinados servicios y la incorporación responsable de nuevas tecnologías.

Aragón quiere conectar sanidad, ciencia, tecnología y empresa

En Aragón, la participación está coordinada por la Dirección General de Industria, Competitividad, Innovación y Transformación Digital Empresarial y el IACS, junto a AREX, ARAHEALTH e ITA.

A su alrededor se pretende movilizar una red más amplia formada por hospitales, universidades, centros tecnológicos, grupos de investigación y empresas.

La finalidad no es simplemente reunir a estos agentes, sino lograr que colaboren desde las primeras fases: identificar necesidades del sistema sanitario, encontrar capacidades científicas y tecnológicas capaces de responder a ellas y desarrollar proyectos que puedan posteriormente probarse en condiciones reales.

Esta conexión entre conocimiento y aplicación práctica es uno de los grandes retos de la I+D+i. Aragón ya está reforzando esta área mediante iniciativas destinadas a impulsar la transferencia científica y acercar los resultados de investigación al tejido productivo.

Inteligencia artificial, datos y medicina personalizada

Aragón parte además con capacidades consolidadas en varias de las áreas que están transformando la medicina.

Entre ellas se encuentran la inteligencia artificial aplicada a la salud, el análisis de datos sanitarios, la modelización predictiva, la monitorización remota de pacientes, el envejecimiento saludable y la medicina personalizada.

Son ámbitos en los que ya existen proyectos aragoneses. Por ejemplo, la Comunidad está desarrollando nuevas infraestructuras para avanzar en medicina personalizada mediante secuenciación genética.

UNITE pretende que capacidades como estas puedan conectarse más fácilmente con necesidades concretas de hospitales y pacientes y, al mismo tiempo, con socios de otras regiones europeas.

El propio proyecto identifica para Aragón desafíos especialmente relevantes, como el envejecimiento de la población, la dispersión territorial y el acceso a servicios sanitarios en zonas rurales. Tecnologías como la telemedicina, la monitorización remota o las herramientas basadas en datos podrían desempeñar un papel importante para responder a estos retos.

Del proyecto piloto a su aplicación real

Otro de los objetivos de UNITE es facilitar que las innovaciones no se queden únicamente en una fase experimental.

En Aragón se prevé crear un catálogo regional de capacidades tecnológicas y de innovación en salud, organizar grupos de trabajo, desarrollar proyectos piloto y fomentar la participación en convocatorias europeas.

La compra pública de innovación será igualmente una herramienta relevante para favorecer que determinadas soluciones puedan probarse y adoptarse dentro del sistema sanitario. Aragón Investiga ya ha abordado el papel de este instrumento en el Congreso de Compra Pública de Innovación en Salud.

Una convocatoria europea abierta a proyectos de salud digital

La puesta en marcha del ecosistema aragonés coincide además con la segunda convocatoria abierta de UNITE, lanzada el 10 de septiembre de 2026.

La convocatoria moviliza 6 millones de euros para apoyar proyectos de innovación interregional en salud digital. Las propuestas pueden recibir hasta un millón de euros por proyecto y deberán desarrollarse mediante consorcios formados por organizaciones de distintas regiones participantes. Aragón se encuentra entre los territorios elegibles. El plazo de presentación finaliza el 10 de diciembre de 2026.

Los proyectos se centrarán principalmente en dos desafíos: utilizar tecnologías deep tech para mejorar la igualdad en el acceso a la salud y desarrollar innovaciones digitales que ayuden a afrontar la falta de profesionales y la presión sobre los sistemas sanitarios.

UNITE ofrece así a Aragón una oportunidad para conectar mejor las capacidades científicas y tecnológicas que ya existen en la Comunidad y convertirlas en proyectos colaborativos con posibilidades de aplicación real. El objetivo final es que la innovación no se quede únicamente en el laboratorio, sino que pueda avanzar hasta mejorar la atención sanitaria y la calidad de vida de las personas.

Fuentes oficiales: Aragón HoyComisión Europea – CORDISEuropean Innovation Council and SMEs Executive Agency (EISMEA)proyecto oficial UNITE European Digital Health Valleys.

¿Sabías que el 51 % de la energía que produce Aragón se destina a otras comunidades?

Así es. Según los últimos datos del Boletín de Coyuntura Energética, presentados recientemente por la consejera de Economía, Competitividad y Empleo, Eva Valle, y la directora general de Energía y Minas, Yolanda Vallés, Aragón se ha consolidado como un auténtico gigante en la generación eléctrica.

Generamos tanta energía que producimos el 167 % de la que consumimos. En términos divulgativos: somos totalmente autosuficientes y, además, nos sobra una gran cantidad de energía que acaba exportándose al resto del país.

El consumo también crece en casa

A pesar de nuestros enormes excedentes de producción, el propio consumo autonómico no se queda atrás. En 2025, el consumo final de energía primaria en la comunidad aragonesa aumentó un 7,7 % respecto al año 2024.

¿Quiénes son los grandes devoradores de energía en nuestro territorio? Principalmente, dos sectores clave:

  • La industria, que acapara el 38,7 % de todo el consumo.
  • El transporte, que representa más de un 30 % del total.

El motor verde: el viento y el sol

Si nos preguntamos de dónde sale toda esta electricidad, la respuesta es clara: de un modelo fuertemente renovable. De los 13.758 megavatios (MW) instalados en la comunidad, el 83,3 % es de origen renovable, generando 22.365 gigavatios (GWh) anuales (de los cuales el 83,4 % provienen de fuentes limpias).

Hablemos de los verdaderos protagonistas de nuestro paisaje:

  • La fuerza del viento: A lo largo de 2024, la comunidad sumaba 233 parques eólicos en funcionamiento. Con una potencia instalada de 5.709 MW, estos aerogeneradores produjeron 10.928 gigavatios, lo que supone aproximadamente la mitad de toda la electricidad regional.
  • El impulso del sol: La energía fotovoltaica es la tecnología con mayor crecimiento de los últimos años. Con 3.270 MW instalados, alcanzó una producción superior a los 4.93 gigavatios.
  • La revolución en nuestros tejados: El autoconsumo ha dejado de ser una anécdota para convertirse en una realidad arrolladora. A finales de 2025, Aragón rozaba las 20.000 instalaciones con 689 MW de potencia.

Los retos del futuro: red, burocracia e inversiones

Sin embargo, ser el gran motor energético nacional también trae consigo importantes retos y cuellos de botella. Durante la presentación del informe, Eva Valle advirtió de la preocupante parálisis administrativa actual: la planificación energética 2026-2030 sigue sin resolverse, un año después de haber finalizado su plazo de alegaciones. Este estancamiento provoca que muchas inversiones previstas queden en el aire, lastrando la instalación de nuevas industrias en Aragón e, incluso, el desarrollo de vivienda.

Por otro lado, se vislumbra un debate regulatorio de gran impacto. El Gobierno de Aragón está ultimando unas alegaciones al real decreto que regula el desarrollo de los centros de datos. Desde el ejecutivo autonómico defienden la necesidad de regular el sector, pero critican las formas actuales, advirtiendo que, de aprobarse en esos términos, «supondrá que no se realicen inversiones por las que ha luchado el territorio» y que estos grandes proyectos tecnológicos terminen marchándose a otros países.

En definitiva, Aragón es hoy en día un coloso de las energías limpias, pero el desafío de los próximos años será resolver las barreras administrativas para lograr que esa riqueza energética sirva para asentar inversión y crear empleo directamente en nuestro territorio.

Fuentes consultadas para este artículo:

  • Datos base aportados por la noticia de Aragón Hoy (Boletín de Coyuntura Energética del Gobierno de Aragón).
  • La Comarca: «Aragón vende a otras comunidades el 51% de la energía que produce».
  • Última Hora: Sección de economía «Aragón vende a otras comunidades el 51% de la energía que produce».
  • GoAragón: «Aragón genera el 167% de su energía con un 51% de exportación».
  • El Periódico de la Energía: «Aragón alerta de que la falta de acceso a la red energética puede frenar las inversiones».
  • El Diario: «Aragón aún produce el doble de electricidad de la que consume».
  • Heraldo de Aragón: «Aragón incrementa su consumo de energía pero todavía exporta el 51,5 % que genera».

Imagen de portada de Aragón Hoy.

CyberEscape: la Universidad de Zaragoza impulsa nuevas formas de enseñar IA y ciberseguridad en las aulas

La inteligencia artificial, la desinformación, los ciberataques o la protección de nuestros datos ya forman parte de la vida cotidiana. Pero ¿cómo se prepara al profesorado para abordar estos retos con adolescentes dentro del aula?

La Universidad de Zaragoza participa en CyberEscape, un proyecto europeo que desarrollará herramientas y recursos educativos para mejorar la formación docente en competencias digitales y promover entre el alumnado una ciudadanía digital más crítica, ética, segura y sostenible.

La iniciativa cuenta con 250.000 euros de financiación del programa Erasmus+, tendrá una duración de 26 meses y reúne a seis instituciones de España, Hungría, Grecia, Polonia y Estonia.

Escape rooms para aprender sobre inteligencia artificial y ciberseguridad

Una de las particularidades de CyberEscape es su apuesta por la gamificación. El proyecto utilizará escape rooms educativas, tanto físicas como digitales, para trabajar cuestiones relacionadas con la inteligencia artificial, la ciberseguridad, la ciudadanía digital y la sostenibilidad tecnológica.

La idea es trasladar estos asuntos a situaciones en las que el alumnado tenga que colaborar, resolver problemas y tomar decisiones, convirtiendo conceptos que pueden resultar abstractos en experiencias de aprendizaje más participativas.

No se trata, por tanto, únicamente de enseñar a utilizar herramientas digitales. El proyecto pone también el foco en comprender sus implicaciones, reconocer sus riesgos y fomentar un uso crítico y responsable de la tecnología.

Esta perspectiva conecta con otras iniciativas desarrolladas en Aragón. La Universidad de Zaragoza, por ejemplo, ya ha incorporado formación en inteligencia artificial para todo el alumnado de nuevo ingreso.

Un programa europeo para formar al profesorado

Uno de los principales resultados de CyberEscape será un Programa Europeo de Capacitación para Docentes compuesto por nueve módulos.

Los materiales proporcionarán estrategias y metodologías para trabajar en las aulas contenidos relacionados con la IA, la ciberseguridad, la ciudadanía y sostenibilidad digitales y otras competencias necesarias para desenvolverse en el entorno tecnológico actual.

Además, el consorcio desarrollará un currículo específico dirigido al alumnado de Educación Secundaria y una plataforma digital que incluirá escape rooms y otros recursos educativos abiertos.

La formación del profesorado en competencias digitales forma parte también de las prioridades de la Unión Europea. El Plan de Acción de Educación Digital 2021-2027 persigue precisamente ayudar a los sistemas educativos europeos a adaptarse a la transformación digital y promover una educación digital de calidad, inclusiva y accesible.

El papel de la Universidad de Zaragoza en CyberEscape

La participación aragonesa se articula a través de la Facultad de Educación de la Universidad de Zaragoza.

Las investigadoras Sara González Yubero y Marta Mauri Medrano lideran científicamente, pedagógicamente y metodológicamente varios paquetes de trabajo. Entre sus responsabilidades están el seguimiento y la evaluación del proyecto, su garantía de calidad y el diseño, pilotaje y validación del programa de formación para docentes.

También participan en el desarrollo del currículo y de los recursos gamificados y en la evaluación de su impacto para comprobar si pueden aplicarse en diferentes sistemas y contextos educativos europeos.

La iniciativa se suma a otras investigaciones de Unizar orientadas a crear herramientas para una educación más crítica, como el desarrollo de materiales pedagógicos para promover la ciudadanía europea crítica e intercultural.

Los materiales se probarán antes de llegar a su versión definitiva

Uno de los puntos relevantes de CyberEscape será precisamente la validación científica de sus recursos educativos.

Los materiales no se darán por definitivos tras su diseño. Serán probados en los centros educativos que forman parte del consorcio para analizar su calidad, eficacia y posibilidades de aplicación en diferentes contextos.

Como parte de este proceso, la Universidad de Zaragoza tiene previsto organizar en octubre de 2026 un Taller Internacional de Pilotaje y Validación en la Facultad de Educación. Investigadores, docentes y representantes del proyecto analizarán conjuntamente los materiales desarrollados antes de consensuar la versión definitiva del programa.

Además, los resultados se publicarán como recursos educativos abiertos, se traducirán a los idiomas de las entidades participantes y se difundirán mediante plataformas educativas europeas.

Prepararse para una sociedad cada vez más digital

CyberEscape parte de una realidad difícil de ignorar: formar ciudadanos digitalmente competentes implica mucho más que saber manejar un ordenador o utilizar una aplicación.

Comprender cómo funciona la inteligencia artificial, identificar posibles riesgos en Internet, proteger la información personal o aprender a valorar críticamente lo que encontramos en la red son competencias cada vez más importantes.

Con este proyecto, la investigación educativa desarrollada desde Aragón se conecta con centros de otros países europeos para buscar nuevas maneras de trasladar estos desafíos al aula, combinando investigación, educación y gamificación.

Fuentes oficiales consultadas: Universidad de Zaragoza —información publicada el 14 de julio de 2026 y documentación institucional sobre The Cyber Escape Project.

Jesús Martínez de la Fuente recibe el Premio Nacional de Investigación Juan de la Cierva

El investigador Jesús Martínez de la Fuente, profesor de Investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, ha recibido el Premio Nacional de Investigación Juan de la Cierva 2026 por su trayectoria en la transferencia del conocimiento dentro del ámbito de la nanobiotecnología.

Martínez de la Fuente desarrolla su actividad en el Instituto de Nanociencia y Materiales de Aragón, INMA, un centro mixto del CSIC y la Universidad de Zaragoza. El galardón, concedido por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, reconoce especialmente su capacidad para convertir los resultados científicos en tecnologías con utilidad social y económica.

Nanomateriales para mejorar el diagnóstico y los tratamientos

La actividad investigadora de Jesús Martínez de la Fuente se centra en el diseño de nanomateriales destinados a aplicaciones biomédicas. Su trabajo busca aprovechar las propiedades de materiales extremadamente pequeños para desarrollar nuevas herramientas relacionadas con el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades.

Entre sus principales líneas de investigación se encuentra el desarrollo de nanopartículas funcionalizadas. Estas partículas están diseñadas para interactuar de manera controlada con determinados procesos biológicos.

Su equipo también trabaja en nuevas estrategias para dirigir fármacos hacia células concretas y en biosensores basados en nanopartículas capaces de detectar biomoléculas. Estas investigaciones permiten explorar sistemas más precisos para identificar alteraciones biológicas o transportar tratamientos hasta zonas específicas del organismo.

Estas tecnologías todavía deben superar diferentes fases de estudio y validación antes de poder incorporarse a la práctica clínica. Sin embargo, muestran el potencial de la nanobiotecnología para desarrollar herramientas médicas más selectivas y adaptadas a cada necesidad.

En Aragón existen otras líneas que estudian el uso de materiales de tamaño nanométrico en medicina, como la investigación sobre una nueva generación de nanopartículas para tratar el cáncer.

De los resultados científicos a aplicaciones reales

El Premio Nacional de Investigación Juan de la Cierva está dedicado al área de Transferencia del Conocimiento. No reconoce únicamente la producción científica, sino también la capacidad para hacer que los avances obtenidos en el laboratorio lleguen a empresas, instituciones y otros sectores de la sociedad.

En el caso de Martínez de la Fuente, su investigación ha estado acompañada por una intensa colaboración con empresas y por la protección de los resultados obtenidos. Este trabajo facilita que una tecnología científica pueda avanzar hacia nuevas aplicaciones, productos o servicios.

La transferencia es una fase fundamental dentro del sistema de I+D+i. Un descubrimiento puede tener un gran valor científico, pero para transformarse en una solución útil necesita superar otros pasos: proteger el conocimiento, encontrar socios, adaptar la tecnología y comprobar su funcionamiento fuera del laboratorio.

Aragón Investiga recoge información sobre los agentes de transferencia que ayudan a conectar el conocimiento generado en universidades y centros científicos con el tejido productivo.

Una trayectoria ligada al INMA

Jesús Martínez de la Fuente es fundador del grupo de investigación BIONANOSURF del INMA. Desde este equipo se desarrollan materiales y superficies funcionales orientados, entre otras aplicaciones, al ámbito biomédico.

Premio Juan de la Cierva nanobiotecnología transferencia del conocimiento INMA Aragón

Jesús Martínez de la Fuente investigador INMA – Imagen heraldo.es

El investigador ha combinado durante su trayectoria la investigación de frontera con la búsqueda de aplicaciones reales. Precisamente, el jurado ha destacado su contribución al desarrollo de la nanobiotecnología y su capacidad para trasladar resultados científicos hacia soluciones con impacto social y económico.

El reconocimiento también pone en valor el modelo del Instituto de Nanociencia y Materiales de Aragón. El centro reúne a personal investigador del CSIC y de la Universidad de Zaragoza y trabaja en ámbitos como la salud, la energía y las tecnologías avanzadas.

El INMA cuenta además con la acreditación de Centro de Excelencia Severo Ochoa, un distintivo concedido a centros que destacan por la calidad y el impacto internacional de su investigación. Aragón Investiga ya informó sobre la concesión de esta acreditación al INMA.

Uno de los principales reconocimientos científicos de España

Los Premios Nacionales de Investigación reconocen a investigadores e investigadoras con una trayectoria científica de excelencia y una contribución relevante al avance del conocimiento. En la edición de 2026 se concedieron diez premios nacionales y otros diez destinados a jóvenes investigadores, cada uno dotado con 30.000 euros.

La distinción concedida a Jesús Martínez de la Fuente refuerza la posición de Aragón como territorio de referencia en nanociencia y ciencia de materiales.

Su trayectoria demuestra que la investigación no termina cuando se publica un resultado. El conocimiento científico alcanza todo su potencial cuando puede transferirse, convertirse en innovación y contribuir a resolver problemas reales.

Fuentes: https://inma.unizar-csic.es/ y helado.es

Un joven investigador del I3A, premiado en Japón por sus avances en inteligencia artificial aplicada a la salud

La inteligencia artificial también puede utilizarse para comprender mejor el funcionamiento del cuerpo humano. En esta línea trabaja Lucas Tesán, investigador predoctoral del Instituto de Investigación en Ingeniería de Aragón (I3A) de la Universidad de Zaragoza, que ha recibido uno de los Travel Grant Awards del Congreso Internacional sobre Ingeniería Biomédica Computacional y Matemática CMBE 2026.

El reconocimiento fue entregado en Kobe, Japón, durante uno de los encuentros internacionales de referencia en el uso de herramientas matemáticas y computacionales aplicadas a la ingeniería biomédica. La distinción pone en valor el trabajo de este joven investigador y la proyección internacional de la investigación desarrollada en Aragón.

Inteligencia artificial para crear gemelos digitales

La investigación de Lucas Tesán combina inteligencia artificial, matemáticas y leyes de la física para desarrollar modelos capaces de simular sistemas biológicos complejos.

Uno de sus principales campos de trabajo es la creación de gemelos digitales. Estos modelos virtuales buscan reproducir con precisión la anatomía y el comportamiento de una parte del cuerpo para poder estudiar cómo responde ante distintas situaciones.

Su desarrollo podría facilitar simulaciones más rápidas y precisas sin tener que reproducir cada escenario directamente sobre una persona. Antes de trasladarse a la práctica clínica, estas tecnologías deben superar las correspondientes fases de investigación, comprobación y validación.

En Aragón ya existen otras líneas relacionadas con esta tecnología. Un ejemplo es la creación de gemelos digitales del corazón para simular tratamientos, desarrollada mediante la colaboración entre ingeniería y medicina.

Redes neuronales, física y sistemas biológicos

El trabajo reconocido en Japón se desarrolla en dos ámbitos situados en la frontera entre la inteligencia artificial y la ingeniería biomédica: el aprendizaje profundo topológico y las redes neuronales de grafos.

Tesán también investiga las redes neuronales informadas por la física, conocidas como PINNs. Estos sistemas incorporan leyes físicas dentro del proceso de aprendizaje de la inteligencia artificial, con el objetivo de crear modelos coherentes con el comportamiento real de los fenómenos que simulan.

Sus líneas de investigación incluyen además la simulación en tiempo real, el aprendizaje automático científico y los operadores neuronales. Todas ellas comparten una misma finalidad: desarrollar herramientas computacionales para representar y analizar sistemas físicos complejos.

La combinación entre sensores, modelos matemáticos e inteligencia artificial también está permitiendo estudiar nuevas formas de interpretar el cuerpo. Desde el I3A se ha investigado, por ejemplo, cómo obtener información sobre la actividad cerebral a través de las señales de los músculos.

Una trayectoria formada en la Universidad de Zaragoza

lucas tesan investigador ia salud i3a

Lucas Tesán es ingeniero mecánico y cuenta con un máster en Ingeniería Biomédica, ambas titulaciones obtenidas en la Universidad de Zaragoza.

Actualmente desarrolla su doctorado en el grupo de Mecánica Aplicada y Bioingeniería del I3A, dentro del equipo dirigido por el profesor Elías Cueto. Este grupo trabaja en proyectos relacionados con la modelización computacional, la inteligencia artificial y sus aplicaciones en ingeniería y salud.

También está vinculado a la Cátedra de Inteligencia Artificial y Sostenibilidad, integrada en la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial. Esta línea de trabajo ha recibido recientemente una ayuda Advanced Grant del Consejo Europeo de Investigación para continuar avanzando en sus investigaciones.

Un reconocimiento internacional al talento investigador aragonés

El Congreso Internacional CMBE reúne a personal investigador, profesionales, académicos y estudiantes de posgrado de diferentes países para compartir avances en ingeniería biomédica computacional y matemática.

Lucas Tesán recibió la distinción durante la cena de gala celebrada a finales de junio de 2026. El reconocimiento destaca su trabajo en un ámbito en el que confluyen disciplinas tradicionalmente separadas, como la mecánica, las matemáticas, la informática y la biomedicina.

Su trayectoria muestra también la importancia de apoyar al talento joven y de crear equipos donde perfiles científicos y tecnológicos puedan colaborar. En este tipo de proyectos, la inteligencia artificial no se plantea como un fin en sí misma, sino como una herramienta para estudiar problemas complejos y desarrollar nuevas soluciones.

La distinción recibida en Japón refuerza así la presencia internacional del I3A y demuestra que desde la Universidad de Zaragoza se está contribuyendo a algunas de las líneas más avanzadas de la inteligencia artificial aplicada a la salud.

Fuente principal: Universidad de Zaragoza, «Un joven investigador del I3A Unizar, premiado en Japón por sus avances en inteligencia artificial aplicada a la salud».

Aragón abre nuevas oportunidades para startups y empresas innovadoras en 2026

El ecosistema emprendedor aragonés cuenta en 2026 con una completa agenda de eventos tecnológicos, foros de inversión y encuentros internacionales dirigidos a startups, empresas innovadoras y proyectos con potencial de crecimiento.

El Gobierno de Aragón, junto al Instituto Aragonés de Fomento (IAF), CEEI Aragón y Aragón Exterior (AREX)

Ha reunido en una guía las principales citas en las que las compañías aragonesas podrán ganar visibilidad, conectar con inversores, acceder a nuevas oportunidades de negocio y reforzar su presencia en mercados nacionales e internacionales.

La programación incluye 10 eventos repartidos en 8 ciudades

Con citas clave del panorama emprendedor y tecnológico como 4YFN en Barcelona, South Summit en Madrid, VivaTech París, Web Summit Lisboa, DES Málaga, VDS — Venture Day Spain o Foro Transfiere.

Estos encuentros están pensados para facilitar la participación de startups aragonesas en espacios de innovación, transferencia tecnológica, digitalización, financiación e internacionalización. Cada evento cuenta con el apoyo o la coordinación de distintos organismos aragoneses, en función de su especialización y objetivos.

Eventos orientados a la búsqueda de inversión

Entre las oportunidades destacan eventos orientados a la búsqueda de inversión, como South Summit, Al Andalus Foro Inversión o VDS; encuentros internacionales para startups tecnológicas con vocación global, como VivaTech París o Web Summit; y foros centrados en la conexión entre investigación, empresa e innovación, como Science for Industry o Foro Transfiere.

Las empresas interesadas pueden consultar la guía completa y contactar directamente con el organismo coordinador de cada actividad para conocer plazos, requisitos, condiciones de participación y modalidades de apoyo.

Con esta agenda, Aragón refuerza su apuesta por el emprendimiento innovador, la transferencia de conocimiento y la proyección exterior de sus startups.

Puedes verlo en el siguiente enlace: https://aragoninvestiga.es/wp-content/uploads/2026/05/startups_2026_web_DEFINITIVA.pdf

Foro Transfiere 2026

El Gobierno de Aragón, junto a sus destacados centros de investigación y tecnología, participa una vez más en el Foro Transfiere 2026 en Málaga, el gran punto de encuentro europeo de ciencia, innovación y transferencia tecnológica.

Durante el evento, las entidades aragonesas mostrarán sus capacidades, proyectos y últimos avances, ofreciendo una oportunidad única para descubrir cómo Aragón impulsa la innovación, combina investigación de vanguardia y colabora con empresas y administraciones a nivel internacional.

Entidades participantes (orden alfabético):

No pierdas la oportunidad de conocer de primera mano las soluciones innovadoras, prototipos y tecnologías disruptivas desarrolladas en Aragón. Este es el momento de descubrir cómo la región se consolida como un referente en investigación y transferencia de conocimiento a nivel internacional.

¿Sabías que en Aragón desarrollan un calcetín inteligente para anticipar el pie diabético?

A primera vista podría parecer un calcetín convencional. Se adapta al pie, se dobla y se estira con el movimiento. Sin embargo, en el interior de su tejido incorpora sensores capaces de medir continuamente factores como la presión, la temperatura y la humedad.

Esta prenda es el centro del proyecto europeo STAND, una iniciativa en la que participan el Instituto Tecnológico de Aragón (ITA) y el Instituto de Investigación Sanitaria Aragón (IIS Aragón). Su objetivo es desarrollar una nueva generación de textiles inteligentes que ayude a detectar de forma temprana el riesgo de sufrir complicaciones asociadas al pie diabético.

No se trata todavía de un producto disponible para los pacientes. El dispositivo se encuentra en fase de desarrollo y deberá superar un proceso de validación clínica. Aun así, el proyecto muestra cómo la combinación de investigación sanitaria, materiales avanzados e inteligencia artificial puede transformar una prenda cotidiana en una herramienta de prevención.

¿Qué es el pie diabético?

El pie diabético es una de las complicaciones más graves asociadas a la diabetes. Puede aparecer cuando los niveles elevados de glucosa mantenidos durante el tiempo dañan los nervios y los vasos sanguíneos de las extremidades inferiores.

El deterioro de los nervios puede reducir la sensibilidad del pie. Como consecuencia, una persona podría no percibir correctamente una rozadura, una herida o una presión excesiva provocada por el calzado. Al mismo tiempo, una circulación deficiente puede dificultar la recuperación de los tejidos.

Esta combinación aumenta el riesgo de que pequeñas lesiones evolucionen hasta convertirse en úlceras o infecciones. De ahí la importancia de identificar cuanto antes cualquier cambio que pueda advertir de un problema.

Unos sensores integrados directamente en el tejido

La innovación del proyecto STAND comienza en el propio hilo utilizado para fabricar el calcetín. Los materiales textiles se recubren con elementos conductores y sensores que reaccionan ante determinados cambios.

De esta forma, la prenda puede recoger información sobre tres factores especialmente relevantes:

  • La presión que soportan las diferentes zonas del pie.
  • Los cambios de temperatura.
  • La acumulación de humedad.

Los sensores no se limitarán a la planta, donde normalmente se concentra la presión al caminar. También se distribuirán por la parte superior del pie para obtener una imagen más completa de lo que sucede mientras la persona utiliza el calcetín.

El reto consiste en integrar toda esta tecnología sin convertir la prenda en un dispositivo rígido o incómodo. Para conseguirlo, el proyecto utiliza electrónica flexible, capaz de doblarse y adaptarse a la forma del pie.

El resultado que se persigue es un sistema portátil que pueda utilizarse en la vida diaria sin perder las características básicas de cualquier calcetín: comodidad, flexibilidad y facilidad de uso.

¿Qué información puede revelar la presión del pie?

Cuando caminamos, el peso no se distribuye exactamente igual por toda la superficie del pie. Algunas zonas soportan más presión que otras y esta distribución puede cambiar según la forma de caminar, el calzado o las características físicas de cada persona.

En alguien que ha perdido sensibilidad a causa de la diabetes, una presión excesiva y mantenida puede pasar inadvertida. Sin dolor o molestias que actúen como señal de alarma, el tejido puede ir dañándose hasta generar una lesión.

El calcetín inteligente pretende reconocer esos puntos de presión y detectar si se mantienen durante demasiado tiempo. También estudiará alteraciones en la temperatura y la humedad, dos factores que pueden aportar información sobre el estado de la piel y el riesgo de aparición de heridas.

Según explica el Grupo de Investigación en Patología Vascular del IIS Aragón, los aumentos sostenidos de presión y humedad son factores importantes en el desarrollo de lesiones cutáneas relacionadas con el pie diabético.

Una inteligencia artificial que interpreta los datos

El calcetín no se limitará a recopilar cifras. La información obtenida por los sensores será analizada mediante algoritmos de aprendizaje automático y modelos de inteligencia artificial explicable.

El propósito es encontrar patrones que puedan advertir de un aumento del riesgo antes de que aparezca una lesión grave. Así, los datos sobre presión, temperatura y humedad podrían transformarse en información útil tanto para los pacientes como para los profesionales sanitarios.

La inteligencia artificial explicable tiene aquí una función especialmente importante. En un contexto clínico no basta con que un programa emita una alerta: también es necesario comprender qué datos han provocado esa advertencia y por qué el sistema considera que existe un riesgo.

La combinación de sensores e inteligencia artificial abre nuevas posibilidades para avanzar hacia una atención más preventiva. En lugar de actuar únicamente cuando la herida ya es visible, la tecnología podría ayudar a reconocer cambios anteriores a su aparición.

No es el único ámbito sanitario en el que se está investigando esta combinación. En Aragón también se han desarrollado proyectos que aplican inteligencia artificial al análisis de radiografías realizadas en urgencias y modelos como los gemelos digitales del corazón para simular diferentes tratamientos.

¿Cómo podría ayudar a prevenir lesiones?

Una alerta temprana permitiría revisar qué está provocando una presión excesiva o una acumulación de humedad. Dependiendo de cada caso y siempre bajo supervisión profesional, podrían valorarse cambios en el calzado, el uso de plantillas u otras medidas destinadas a proteger las zonas de riesgo.

La información también ayudaría a que la persona conociera mejor lo que sucede en sus pies durante su actividad cotidiana. Ese seguimiento continuo resulta especialmente relevante cuando la pérdida de sensibilidad impide detectar molestias por uno mismo.

El calcetín inteligente no está planteado para sustituir la valoración médica ni los cuidados habituales. Su posible función sería aportar datos adicionales que faciliten una intervención más temprana y una toma de decisiones mejor informada.

Un proyecto que todavía debe demostrar su utilidad clínica

Aunque la propuesta resulta prometedora, el calcetín aún está en desarrollo. Una vez que exista un prototipo funcional, el sistema deberá probarse tanto con personas con diabetes como con participantes sanos.

Estas pruebas servirán para comprobar si los sensores recogen los datos correctamente, si el algoritmo identifica señales relevantes y si la prenda resulta cómoda en condiciones reales de uso.

El proyecto también contempla la participación de los usuarios en el diseño. Aspectos como la textura, el ajuste o la comodidad pueden parecer secundarios frente a la tecnología, pero serán determinantes para que el dispositivo llegue a utilizarse de forma habitual.

Un sistema sanitario puede ser muy avanzado técnicamente y, al mismo tiempo, fracasar si resulta difícil de colocar, incómodo o poco práctico. Por eso, STAND sigue un enfoque centrado en las personas que utilizarían la prenda.

El papel de la investigación aragonesa

STAND está coordinado por la Universidad de Coventry, en Reino Unido, y reúne durante casi cuatro años a entidades europeas especializadas en materiales, tecnologías textiles, electrónica flexible, análisis de datos, diseño y salud digital. El proyecto comenzó en junio de 2026 y tiene prevista su finalización en enero de 2030.

Dentro del consorcio, el Instituto Tecnológico de Aragón aporta su conocimiento sobre materiales avanzados, sensores, electrónica e inteligencia artificial.

El IIS Aragón participa a través del Grupo de Investigación en Patología Vascular, dirigido por el doctor Gabriel Inaraja. Su trabajo se centra en definir los requisitos clínicos del sistema, obtener y analizar los datos necesarios para desarrollar los algoritmos predictivos y evaluar su utilidad en pacientes con riesgo de sufrir complicaciones.

Esta colaboración entre perfiles tecnológicos y sanitarios es esencial. Para crear una herramienta de estas características no basta con fabricar sensores precisos. También es necesario saber qué parámetros tienen relevancia médica, cómo deben interpretarse y qué utilidad pueden tener en la práctica clínica.

El proyecto se suma así a la actividad investigadora que se desarrolla en el sistema sanitario aragonés. Aragón Investiga ya ha mostrado esta capacidad en iniciativas como los más de 40 proyectos de investigación impulsados desde el Hospital Universitario Miguel Servet.

Tecnología sanitaria que también piensa en la sostenibilidad

Además de medir correctamente y resultar cómodo, el futuro calcetín deberá tener en cuenta su impacto ambiental.

El proyecto incorpora criterios de ecodiseño desde sus primeras fases. Está previsto utilizar materiales de bajo impacto, estudiar la reciclabilidad de los componentes y facilitar, en la medida de lo posible, su reparación y reutilización.

Este punto supone un desafío añadido. Un textil electrónico combina fibras, sensores, materiales conductores y pequeños componentes que no siempre son fáciles de separar al final de su vida útil.

Diseñar el dispositivo pensando desde el principio en su reciclaje permitirá investigar soluciones que no solo sean útiles para la salud, sino también más responsables en el uso de materiales y recursos.

Un calcetín que esconde mucho más que hilo

  • El proyecto STAND demuestra que la innovación no siempre adopta la forma de una gran máquina o de un robot. A veces puede esconderse en una prenda tan común como un calcetín.
  • Detrás de su tejido habrá ciencia de materiales, electrónica flexible, inteligencia artificial, investigación clínica y diseño centrado en el paciente. Todo ello con un propósito concreto: detectar señales de riesgo antes de que una pequeña lesión pueda convertirse en un problema grave.
  • Todavía será necesario desarrollar el prototipo, probarlo con pacientes y demostrar su utilidad clínica. Pero la investigación ya abre una vía interesante hacia dispositivos sanitarios más discretos, portátiles y adaptados a la vida diaria.

Preguntas frecuentes sobre el calcetín inteligente

¿El calcetín inteligente cura el pie diabético?

No. El dispositivo se está desarrollando para monitorizar determinados parámetros y ayudar a detectar señales tempranas de riesgo. No es un tratamiento ni sustituye la atención de los profesionales sanitarios.

¿Qué parámetros medirá?

El proyecto plantea medir de manera continuada la presión, la temperatura y la humedad en distintas zonas del pie.

¿Cómo interviene la inteligencia artificial?

Los algoritmos analizarán los datos recogidos por los sensores para buscar patrones relacionados con un mayor riesgo de desarrollar lesiones.

¿Ya pueden utilizarlo los pacientes?

No. La tecnología se encuentra en fase de desarrollo y validación. Primero debe crearse un prototipo funcional y posteriormente probarse en participantes con y sin diabetes.

¿Qué entidades aragonesas participan?

El Instituto Tecnológico de Aragón y el Instituto de Investigación Sanitaria Aragón forman parte del consorcio europeo que desarrolla el proyecto.

Fuentes consultadas

  • Instituto de Investigación Sanitaria Aragón: «El calcetín inteligente que detecta una de las complicaciones más graves de la diabetes».
  • Gobierno de Aragón: información oficial sobre la participación del ITA y del IIS Aragón en el proyecto STAND.
  • Comisión Europea, CORDIS: ficha oficial del proyecto europeo STAND.
  • Universidad de Coventry: información del centro coordinador sobre el desarrollo del dispositivo.

Desde Zaragoza, nuevas claves sobre cómo la microbiota protege el intestino

La microbiota intestinal está formada por millones de microorganismos que viven en nuestro aparato digestivo. Su papel va mucho más allá de la digestión: ayuda a proteger el intestino, participa en el equilibrio de la mucosa y contribuye al buen funcionamiento del organismo.

Una investigación liderada desde la Universidad de Zaragoza ha descubierto una nueva familia de enzimas de la microbiota intestinal que ayudan a mantener ese equilibrio. El hallazgo permite comprender mejor cómo algunas bacterias conviven con el intestino sin dañarlo y cómo interactúan con su capa protectora.

El estudio, publicado en la revista científica Nature Catalysis, abre nuevas vías para investigar la relación entre microbiota, mucosa intestinal y salud.

¿Qué es la microbiota intestinal?

La microbiota intestinal es el conjunto de bacterias, hongos, virus y otros microorganismos que habitan en el intestino. Muchos de ellos cumplen funciones beneficiosas, como participar en la digestión, regular el sistema inmunitario o proteger frente a microorganismos dañinos.

Para que esa relación funcione, debe existir un equilibrio. Cuando la microbiota se altera, también puede verse afectada la barrera intestinal, una estructura clave para evitar que sustancias o patógenos entren en contacto directo con el organismo.

Uno de los elementos fundamentales de esa barrera son las mucinas, unas proteínas presentes en las mucosas que forman una capa protectora en el intestino.

La importancia de las mucinas

Las mucinas humanas actúan como una primera línea de defensa. Recubren la superficie intestinal y ayudan a proteger las células frente a organismos externos.

Sin embargo, algunas bacterias de la microbiota también utilizan estas mucinas como fuente de alimento. Para hacerlo, emplean enzimas capaces de cortarlas de forma precisa. Estas enzimas se conocen como mucinasas y funcionan como pequeñas “tijeras moleculares”.

Cuando este proceso ocurre de forma equilibrada, las bacterias pueden nutrirse sin romper la protección intestinal. Pero si determinados microorganismos utilizan estos mecanismos de forma agresiva, pueden dañar la barrera y facilitar procesos de infección.

El hallazgo realizado desde Zaragoza

El equipo dirigido por Ramón Hurtado-Guerrero, investigador ARAID en el Instituto de Biocomputación y Física de Sistemas Complejos de la Universidad de Zaragoza, ha identificado una nueva familia de mucinasas.

Estas enzimas presentan una estructura y un mecanismo de acción desconocidos hasta ahora. En concreto, el estudio ha permitido describir cómo actúa una mucinasa llamada HC7.

El descubrimiento es importante porque ayuda a entender cómo ciertos microorganismos reconocen y procesan las mucinas. También permite conocer mejor el papel de estas enzimas en la relación entre la microbiota intestinal y la mucosa del intestino.

¿Por qué este avance es importante?

Esta investigación aporta varias claves para comprender mejor la salud intestinal:

  1. Identifica una nueva familia de enzimas implicadas en la degradación de mucinas.
  2. Ayuda a entender cómo la microbiota mantiene su equilibrio con la mucosa intestinal.
  3. Permite estudiar mejor la barrera intestinal, una defensa esencial frente a microorganismos externos.
  4. Abre nuevas vías para investigar patógenos, ya que algunos podrían usar mecanismos similares para colonizar el intestino.
  5. Conecta la biología molecular con la salud intestinal, mostrando cómo procesos muy pequeños pueden tener efectos relevantes en el organismo.

Microbiota, patógenos y equilibrio intestinal

El hallazgo tiene interés no solo para estudiar bacterias beneficiosas, sino también para comprender mejor cómo actúan algunos patógenos.

Las mucinas forman una barrera que impide que muchos organismos lleguen al epitelio intestinal. Pero algunos microorganismos pueden degradarlas para atravesar esa protección y facilitar una infección.

Por eso, entender cómo funcionan estas enzimas podría ayudar en el futuro a diseñar estrategias para proteger mejor la mucosa intestinal.

Nuevas preguntas sobre la microbiota intestinal

Este descubrimiento no solo permite conocer mejor una familia concreta de enzimas. También abre nuevas preguntas sobre cómo se mantiene el equilibrio entre la microbiota intestinal y nuestro organismo.

Comprender cómo las bacterias utilizan las mucinas sin dañar la barrera intestinal puede ayudar a diferenciar mejor entre microorganismos beneficiosos y patógenos. Esa información es clave para seguir investigando enfermedades en las que la protección del intestino se ve alterada.

Aunque todavía no se trata de una aplicación clínica directa, el estudio aporta una base importante para futuras investigaciones sobre salud intestinal, microbiota y nuevas estrategias para proteger la mucosa.

Una nueva pieza para entender la salud intestinal

El descubrimiento de esta nueva familia de enzimas de la microbiota intestinal aporta una pieza importante para comprender cómo se mantiene el equilibrio en el intestino.

Las mucinasas permiten a ciertas bacterias procesar mucinas y convivir con el organismo, pero también ofrecen pistas sobre cómo algunos patógenos pueden superar las defensas naturales.

En definitiva, desde Zaragoza se aportan nuevas claves sobre la relación entre microbiota intestinal, mucosa y salud. Un avance que ayuda a mirar el intestino desde una perspectiva más precisa: la de las moléculas que hacen posible el equilibrio entre nuestro organismo y los microorganismos que viven en él.

Desde Aragón, una nueva vía para entender y tratar la enfermedad de Crohn

La enfermedad de Crohn es una patología inflamatoria crónica que afecta al intestino y puede provocar dolor abdominal, diarrea, cansancio, pérdida de peso y otros síntomas que alteran de forma importante la calidad de vida.

Aunque existen tratamientos para controlar la inflamación y reducir los brotes, la investigación continúa buscando nuevas formas de comprender mejor la enfermedad y actuar sobre sus mecanismos de origen.

Un estudio con participación de la Universidad de Zaragoza ha identificado una vía prometedora: reforzar la barrera intestinal para ayudar a frenar la entrada de bacterias patógenas y reducir el daño asociado a la enfermedad de Crohn.

¿Qué ocurre en la enfermedad de Crohn?

La enfermedad de Crohn forma parte de las enfermedades inflamatorias intestinales. Se caracteriza por una inflamación persistente que puede afectar a distintas zonas del tubo digestivo, aunque con frecuencia aparece en el intestino.

Esta inflamación puede dañar la mucosa intestinal y alterar su función protectora. Cuando la barrera del intestino se debilita, resulta más fácil que microorganismos o sustancias del entorno intestinal entren en contacto con el sistema inmunitario y contribuyan a mantener la inflamación.

Por eso, además de controlar la respuesta inflamatoria, una de las grandes líneas de investigación en salud intestinal es entender cómo proteger mejor esa barrera intestinal.

Una nueva vía: reforzar la barrera intestinal

El estudio apunta a que reforzar la barrera intestinal podría ser clave en el tratamiento de la enfermedad de Crohn.

La investigación se centra en el glicocálix, una capa de carbohidratos que recubre las células del epitelio intestinal y actúa como una defensa frente a microorganismos dañinos.

Dentro de esta barrera, los investigadores han identificado un papel relevante de la mucina MUC17, una proteína que ayuda a proteger la superficie intestinal. Cuando esta defensa se altera, el intestino puede quedar más expuesto a bacterias patógenas y a procesos inflamatorios.

Este enfoque abre una vía complementaria a los tratamientos antiinflamatorios actuales: no solo reducir la inflamación, sino también fortalecer las defensas naturales del intestino.

La participación de la Universidad de Zaragoza

La investigación cuenta con la participación de Elena Layunta, investigadora de la Universidad de Zaragoza y miembro del Instituto Agroalimentario de Aragón.

Layunta está especializada en aparato gastrointestinal, microbiota y enfermedades inflamatorias intestinales. Su trayectoria investigadora se ha centrado en el estudio de las mucinas, su relación con la microbiota y su papel en la defensa del intestino.

El estudio se ha realizado en la Universidad de Gotemburgo, en Suecia, y ha analizado muestras de tejido de pacientes con enfermedad de Crohn, además de modelos animales. Esta combinación permite observar tanto lo que ocurre en la enfermedad humana como los mecanismos biológicos que podrían explicar esos cambios.

¿Qué aporta este estudio?

Más allá del hallazgo concreto, la investigación aporta varias claves para el futuro del tratamiento de la enfermedad de Crohn:

  1. Identifica la barrera intestinal como una vía terapéutica relevante, más allá del control de la inflamación.
  2. Destaca el papel de la proteína MUC17 como parte de las defensas naturales del intestino.
  3. Ayuda a comprender la relación entre microbiota, mucosa intestinal e inflamación, tres elementos clave en la enfermedad de Crohn.
  4. Abre la puerta a estrategias más preventivas, centradas en evitar que la barrera intestinal se deteriore.
  5. Conecta la investigación aragonesa con un reto sanitario internacional, como es mejorar el abordaje de las enfermedades inflamatorias intestinales.

¿Por qué puede cambiar el enfoque del tratamiento?

Los tratamientos actuales para la enfermedad de Crohn se dirigen principalmente a controlar la inflamación y reducir la actividad del sistema inmunitario. Esta estrategia es fundamental, pero no siempre evita la aparición de nuevos brotes o el deterioro de la mucosa intestinal.

El nuevo enfoque plantea que proteger la barrera intestinal podría ayudar a actuar en una fase más temprana del proceso. Si se refuerza la defensa natural del intestino, podría reducirse la entrada de bacterias patógenas y disminuir el estímulo que mantiene la inflamación.

Por ahora, se trata de una vía de investigación, no de un tratamiento disponible de forma inmediata. Sin embargo, los resultados permiten imaginar futuras terapias que combinen el control de la inflamación con la reparación o fortalecimiento de la barrera intestinal.

Aragón en la investigación digestiva

La participación de la Universidad de Zaragoza en este estudio refuerza el papel de la investigación aragonesa en el ámbito de la salud digestiva.

Desde Aragón, el trabajo de investigadoras como Elena Layunta contribuye a comprender mejor la relación entre alimentación, microbiota, barrera intestinal y enfermedades inflamatorias.

Este tipo de estudios demuestra que los avances en el tratamiento de enfermedades complejas no siempre llegan solo por nuevos fármacos, sino también por comprender mejor cómo funciona el organismo y qué mecanismos fallan cuando aparece la enfermedad.

Una vía prometedora para seguir investigando

La enfermedad de Crohn sigue siendo un reto médico importante. Sus causas son complejas y combinan factores genéticos, inmunitarios, ambientales y relacionados con la microbiota.

El estudio con participación aragonesa aporta una nueva pieza a ese rompecabezas: la importancia de la barrera intestinal y de la proteína MUC17 en la protección del intestino.

En definitiva, desde Aragón se contribuye a abrir una nueva vía para entender y tratar la enfermedad de Crohn. Una línea de investigación que podría ayudar, en el futuro, a desarrollar tratamientos más completos, centrados no solo en frenar la inflamación, sino también en proteger el intestino desde su primera línea de defensa.