23 octubre, 2026

¿Sabías que un proyecto de Unizar estudia cómo la IA puede favorecer la autonomía laboral de personas con discapacidad intelectual?

Seguir una secuencia de tareas, recordar qué paso viene después o saber cómo actuar ante un cambio inesperado puede resultar complicado para algunas personas con discapacidad intelectual. En determinados puestos de trabajo, esto puede hacer necesaria la presencia continuada de una persona de apoyo.

¿Y si parte de esa asistencia pudiera proporcionarla la tecnología?

Esta es la idea que explora Cognitech, un proyecto desarrollado por David Alegre Alabart, estudiante de Administración y Dirección de Empresas del Campus de Huesca de la Universidad de Zaragoza. Su Trabajo Fin de Grado propone una solución que combina inteligencia artificial, realidad extendida y dispositivos electrónicos portátiles o wearables para favorecer una mayor autonomía de las personas con discapacidad intelectual en determinadas tareas laborales.

La propuesta ha recibido el Premio al Mejor Trabajo Fin de Estudios de Unizar en Inclusión y No Discriminación correspondiente al Campus de Huesca.

Tecnología que acompaña durante una tarea

El proyecto parte de situaciones muy concretas del entorno laboral: trabajos que requieren completar diferentes acciones siguiendo un orden.

Cognitech plantea utilizar tecnologías digitales para ofrecer apoyo durante este tipo de tareas y reducir la necesidad de una supervisión constante. El objetivo que analiza el proyecto es doble: aumentar la autonomía de los trabajadores y facilitar la organización de los recursos de las entidades en las que desarrollan su actividad.

Para ello, la propuesta combina varias tecnologías.

Los dispositivos wearables son pequeños dispositivos electrónicos que pueden llevarse puestos, como unas gafas, una pulsera o un reloj inteligente. La realidad extendida permite incorporar información digital a la experiencia del usuario, mientras que la inteligencia artificial puede utilizarse para procesar información y adaptar determinadas indicaciones.

La combinación de estas herramientas abre la posibilidad de diseñar sistemas que acompañen a una persona durante una secuencia de trabajo, ofreciéndole información o apoyo cuando lo necesite.

El TFG, sin embargo, no demuestra todavía la eficacia de una solución ya comercializada. Se trata de un plan de empresa que estudia la viabilidad de esta propuesta tecnológica. El trabajo ha sido dirigido por las profesoras de la Facultad de Empresa y Gestión Pública de Huesca Silvia Abella y Ana Monclús.

La tecnología también puede diseñarse pensando en la inclusión

Cuando hablamos de inteligencia artificial solemos pensar en automatización, generación de contenidos o análisis de grandes cantidades de datos. Pero existe otra pregunta igualmente importante: ¿cómo podemos diseñar la tecnología para que ayude a eliminar barreras?

La accesibilidad tecnológica persigue precisamente que herramientas, productos y servicios puedan utilizarse teniendo en cuenta diferentes capacidades y necesidades.

En Aragón existen otras iniciativas que trabajan en esta dirección. El Instituto Tecnológico de Aragón ha recibido, por ejemplo, un reconocimiento por su trabajo para fomentar la accesibilidad cognitiva.

También se investiga cómo conseguir que estas nuevas tecnologías sean accesibles para más personas. Aragón Investiga ya ha abordado proyectos desarrollados en Aragón para democratizar el uso de la inteligencia artificial.

En este contexto, iniciativas como Cognitech plantean una forma distinta de mirar la innovación: no solo preguntarse qué puede hacer una tecnología, sino para quién puede ser útil y qué barreras puede ayudar a reducir.

Un premio para investigar sobre inclusión y no discriminación

La Universidad de Zaragoza creó en 2026 los Premios a los Mejores Trabajos Fin de Grado y Trabajos Fin de Máster en Inclusión y No Discriminación, promovidos por la Oficina Universitaria de Atención a la Diversidad (OUAD).

La convocatoria establece tres reconocimientos, correspondientes a los campus de Huesca, Teruel y Zaragoza-La Almunia. Su objetivo es estimular la investigación y generar conocimiento sobre situaciones de exclusión, desigualdad y discriminación, así como sobre posibles soluciones para afrontarlas.

David Alegre recibió el reconocimiento el 22 de octubre durante la jornada “El valor del buen trato: inclusión en acción”, celebrada en la Facultad de Ciencias Humanas y de la Educación de Huesca y organizada por Huesca más Inclusiva y el Campus oscense de la Universidad de Zaragoza.

La jornada reunió experiencias y buenas prácticas relacionadas con discapacidad, educación inclusiva, accesibilidad y trato adecuado.

El premio también ha reconocido el trabajo de Raúl Torrent Cebrián, de la Facultad de Ciencias de la Salud, por un estudio sobre alfabetización en salud en la comunidad sorda centrado en la comprensión de la información, los criterios de credibilidad y las estrategias de accesibilidad.

Innovar también significa eliminar barreras

Cognitech no propone sustituir el acompañamiento humano ni presenta la tecnología como una solución universal para las personas con discapacidad intelectual. Su interés está en explorar si determinadas herramientas digitales pueden proporcionar apoyos adicionales y contribuir a una mayor autonomía en contextos laborales concretos.

Es un buen ejemplo de cómo disciplinas aparentemente alejadas pueden encontrarse en un mismo proyecto: empresa, inteligencia artificial, tecnologías inmersivas e inclusión social.

Porque la innovación no consiste únicamente en desarrollar tecnologías cada vez más avanzadas. También puede consistir en preguntarnos cómo utilizarlas para que más personas puedan participar, trabajar y desenvolverse con mayor autonomía.

Fuentes: Universidad de Zaragoza y Oficina Universitaria de Atención a la Diversidad (OUAD).