¿Sabías que unos guacamayos viajaron por los Andes hace más de 800 años?

Los guacamayos no solo llaman la atención por el color de sus plumas. Hace más de 800 años, estas aves también formaron parte de redes de intercambio que conectaban la Amazonia, los Andes y la costa peruana.

Un estudio internacional con participación de la Universidad de Zaragoza ha analizado plumas halladas en el yacimiento peruano de Pachacámac, uno de los principales centros religiosos del antiguo Perú. La investigación revela que la cultura Ychsma transportó guacamayos desde la Amazonia a través de los Andes antes del auge del Imperio inca.

Guacamayos amazónicos en la costa peruana

La investigación parte de un hallazgo muy llamativo: plumas de colores intensos, procedentes de loros y guacamayos, aparecieron en una tumba de la cultura Ychsma, situada en una zona desértica de la costa central peruana.

La pregunta era evidente: ¿cómo llegaron estas aves tropicales hasta un territorio separado de la selva por la cordillera de los Andes?

Para resolverlo, el equipo científico analizó restos conservados en las propias plumas. A través del estudio genético y de isótopos, los investigadores pudieron identificar el origen de las aves y reconstruir parte de las rutas por las que pudieron desplazarse.

La participación desde Zaragoza

La participación de la Universidad de Zaragoza llega a través del investigador ARAID Pere Bover, responsable del Laboratorio de Paleogenómica del Instituto Universitario de Investigación en Ciencias Ambientales de Aragón, IUCA-Unizar.

Su trabajo se centró en los análisis filogenéticos, una parte clave para estudiar las relaciones evolutivas y el origen de las aves analizadas. Gracias a este tipo de investigación, la ciencia puede comparar restos antiguos con especies actuales y obtener información sobre procedencia, parentesco y movimientos históricos.

Este proyecto demuestra cómo la investigación desarrollada desde Zaragoza puede contribuir a responder preguntas sobre sociedades antiguas, biodiversidad y movilidad animal en otros territorios del mundo.

¿Cómo llegaron estas aves hasta Pachacámac?

El estudio muestra que los guacamayos no llegaron de forma casual a la costa peruana. Su presencia apunta a redes de intercambio complejas que conectaban selvas tropicales, altiplanos y zonas costeras mucho antes de la expansión del Imperio inca.

Estas aves no solo tenían valor por su belleza. Sus plumas eran utilizadas en tocados ceremoniales y objetos rituales, por lo que probablemente tuvieron un significado simbólico y social muy importante.

La investigación ayuda a entender mejor cómo las sociedades preincaicas intercambiaban animales, materiales y conocimientos a través de territorios muy distintos. En este caso, los guacamayos se convierten en una pista para reconstruir conexiones culturales que atravesaban grandes distancias.

¿Qué revela la ciencia sobre estas rutas antiguas?

El análisis de las plumas permitió confirmar que algunas de estas aves procedían de la Amazonia y habían sido transportadas vivas a través de un recorrido complejo. Este dato es especialmente interesante porque demuestra que las sociedades antiguas tenían capacidad para mover animales exóticos por rutas largas y difíciles.

Además, el estudio abre una mirada distinta sobre el pasado. No se trata solo de estudiar restos humanos, monumentos o herramientas, sino también de analizar animales y materiales orgánicos que pueden conservar información clave durante siglos.

En este caso, los guacamayos ayudan a reconstruir una parte de la historia que no aparece escrita en textos, pero sí queda registrada en la biología de sus plumas.

Una mirada distinta al pasado

Este hallazgo recuerda que la historia no siempre se reconstruye a partir de grandes objetos. A veces, una pluma puede conservar información suficiente para revelar rutas, intercambios y conexiones entre culturas y ecosistemas.

Los guacamayos de Pachacámac permiten mirar el pasado desde una perspectiva diferente. Su viaje desde la Amazonia hasta la costa peruana habla de comercio, simbolismo, conocimiento del territorio y relaciones entre comunidades muy alejadas entre sí.

Desde Zaragoza, la ciencia contribuye a descifrar una historia que une genética, arqueología, biodiversidad y cultura. Una muestra de cómo las tecnologías actuales permiten comprender mejor los caminos que recorrieron humanos y animales hace siglos.

Preguntas frecuentes sobre guacamayos y rutas antiguas

¿Por qué aparecen guacamayos en un yacimiento de la costa peruana?

Porque sus plumas tenían valor simbólico y ceremonial. El estudio indica que estas aves fueron transportadas desde la Amazonia hasta la costa peruana hace más de 800 años.

¿Qué importancia tenían los guacamayos para la cultura Ychsma?

Los guacamayos y otras aves de plumas coloridas pudieron formar parte de tocados y objetos rituales, por lo que tenían un valor ornamental, ceremonial y cultural.

¿Cómo se sabe de dónde procedían estas aves?

Los investigadores analizaron restos conservados en las plumas mediante técnicas genéticas e isotópicas, lo que permitió identificar su origen amazónico.

¿Qué demuestra este estudio?

Demuestra que existían rutas de intercambio complejas entre la Amazonia, los Andes y la costa peruana antes del auge del Imperio inca.

¿Qué papel tuvo la Universidad de Zaragoza?

Investigadores vinculados a IUCA-Unizar participaron en el análisis científico que permitió reconstruir el origen y las relaciones de estas aves antiguas.

¿Sabías que Zaragoza tendrá una cátedra dedicada a proteger a la infancia y la adolescencia?

Los derechos de la infancia y adolescencia son una cuestión social, educativa y también científica. Proteger a niños, niñas y jóvenes no depende solo de la intervención directa, sino también de generar conocimiento, analizar nuevos riesgos y trasladar soluciones a quienes trabajan en contacto con esta etapa de la vida.

Con ese objetivo, la Universidad de Zaragoza y Fundación Ibercaja han creado la Cátedra de Apoyo a la Infancia y Adolescencia, una iniciativa orientada a impulsar formación, investigación y transferencia de conocimiento desde un enfoque pluridisciplinar.

Una cátedra para estudiar nuevos retos

La infancia y la adolescencia atraviesan cambios cada vez más rápidos. La educación, la inclusión social, los entornos digitales, la salud emocional o la protección frente a situaciones de vulnerabilidad son ámbitos que requieren investigación y respuestas coordinadas.

La nueva cátedra nace para trabajar sobre estos retos y favorecer la aplicación práctica del conocimiento en cuestiones como la protección de derechos, la inclusión, la educación y los nuevos entornos digitales.

Esto permite abordar los derechos de la infancia y adolescencia desde una mirada amplia. No se trata solo de estudiar normas o políticas públicas, sino de entender cómo viven los menores, qué riesgos aparecen en su entorno y qué herramientas pueden ayudar a mejorar su bienestar.

Investigación con impacto social

Una de las claves de esta iniciativa es su enfoque aplicado. La cátedra no se plantea únicamente como un espacio académico, sino como una vía para conectar universidad, entidades sociales, profesionales y sociedad.

La transferencia de conocimiento es especialmente importante en este ámbito. Cuando la investigación analiza problemas reales, sus resultados pueden ayudar a diseñar mejores programas educativos, estrategias de protección, recursos de acompañamiento y acciones de sensibilización.

En este sentido, la colaboración entre la Universidad de Zaragoza y Fundación Ibercaja refuerza la idea de que la protección de la infancia necesita trabajo conjunto. La universidad aporta investigación y análisis; las entidades sociales y educativas ayudan a acercar ese conocimiento a la realidad diaria.

Zaragoza como punto de partida

Que esta cátedra nazca en Zaragoza también conecta con el papel de Aragón como territorio activo en investigación social y transferencia de conocimiento. La infancia y la adolescencia forman parte de los grandes desafíos actuales, y abordarlos desde la ciencia permite tomar decisiones más fundamentadas.

Además, la dirección de la cátedra recae en Aurora López, profesora de la Facultad de Derecho de la Universidad de Zaragoza, lo que refuerza la conexión con el análisis jurídico y social de los derechos de niños, niñas y adolescentes.

Por qué importa hablar de derechos desde la infancia

Los derechos de la infancia y adolescencia no son un tema aislado. Afectan a la educación, la salud, la participación, la igualdad de oportunidades y la protección frente a nuevas formas de riesgo, especialmente en entornos digitales.

Por eso, contar con espacios de investigación especializados puede ayudar a anticipar problemas y proponer soluciones. La nueva cátedra impulsada desde Zaragoza busca precisamente eso: convertir el conocimiento en una herramienta útil para proteger mejor a niños, niñas y jóvenes.

Preguntas frecuentes sobre derechos de infancia y adolescencia

¿Qué son los derechos de la infancia y adolescencia?

Son los derechos que protegen el bienestar, desarrollo, educación, salud, participación y seguridad de niños, niñas y adolescentes.

¿Por qué es importante investigarlos?

Porque los retos cambian con la sociedad. Los entornos digitales, la salud emocional o la inclusión social requieren nuevas respuestas basadas en conocimiento.

¿Qué aporta una cátedra universitaria en este ámbito?

Aporta investigación, formación y transferencia de conocimiento para ayudar a profesionales, entidades e instituciones a tomar mejores decisiones.

¿Qué papel tiene Zaragoza en esta iniciativa?

La Universidad de Zaragoza impulsa esta cátedra junto a Fundación Ibercaja, situando a Aragón como un punto activo en el estudio de la infancia y la adolescencia.

¿Está relacionada solo con el ámbito jurídico?

No. Aunque los derechos son una parte fundamental, la cátedra se plantea desde un enfoque pluridisciplinar que incluye educación, inclusión, protección social y entornos digitales.

¿Sabías que una investigación de Aragón estudia cómo frenar la obesidad infantil?

La obesidad infantil es uno de los grandes retos de salud pública actuales. Sus efectos pueden acompañar a niños y niñas durante buena parte de su vida, por eso cada vez resulta más importante estudiar cómo prevenirla desde edades tempranas.

Una investigación con participación aragonesa apunta en esa dirección. El ensayo clínico MELI-POP ha analizado a menores de entre 3 y 6 años con riesgo de obesidad en Zaragoza, Córdoba y Santiago de Compostela. En el estudio han participado el grupo GENUD de la Universidad de Zaragoza, el IIS Aragón y el área de Obesidad y Nutrición del CIBER.

Estilo de vida mediterráneo frente a la obesidad infantil

El estudio parte de una pregunta clave: ¿pueden los hábitos mediterráneos ayudar a prevenir la obesidad infantil desde la etapa preescolar?

Para responderla, se compararon dos grupos de menores con riesgo de desarrollar obesidad por antecedentes familiares. Uno de ellos recibió una intervención basada en educación nutricional, actividad física y alimentos propios del patrón mediterráneo, como aceite de oliva virgen extra y pescado. El otro grupo recibió recomendaciones generales de salud infantil.

La diferencia está en el enfoque. No se trata solo de indicar qué alimentos son más recomendables, sino de crear un entorno que ayude a incorporar rutinas saludables desde la infancia. A esas edades, la alimentación, el movimiento diario y los hábitos familiares tienen un papel fundamental.

Qué aporta esta investigación

Según los resultados del ensayo, la intervención basada en alimentación mediterránea y actividad física mostró mejoras en la composición corporal de las niñas participantes. Este dato es relevante porque la prevención de la obesidad infantil no debe centrarse únicamente en el peso, sino también en favorecer un crecimiento saludable.

El estudio pone el foco en una etapa muy importante: la edad preescolar. Entre los 3 y los 6 años se consolidan muchas rutinas relacionadas con la comida, el juego, el descanso y la actividad física. Por eso, actuar en ese momento puede ayudar a construir hábitos más sólidos para el futuro.

Ciencia aragonesa aplicada a la salud infantil

Este ensayo muestra cómo la investigación desarrollada desde Aragón puede responder a problemas reales y cercanos. La participación de la Universidad de Zaragoza, el IIS Aragón y el CIBER conecta ciencia, salud pública, nutrición y prevención infantil en un mismo proyecto.

Este tipo de estudios refuerza el papel de los agentes de I+D+i aragoneses en investigaciones que buscan mejorar el bienestar de la sociedad desde el conocimiento científico.

La obesidad infantil es un problema complejo en el que influyen la alimentación, la actividad física, el descanso, la genética y el entorno familiar. Por eso, investigaciones como esta ayudan a entender qué estrategias pueden tener más impacto desde las primeras etapas de la vida.

El ensayo con participación aragonesa apunta a que el estilo de vida mediterráneo, combinado con actividad física y educación nutricional, puede ser una herramienta útil para favorecer un crecimiento más saludable.

Preguntas frecuentes sobre obesidad infantil

¿Por qué es importante prevenir la obesidad infantil desde edades tempranas?

Porque durante la infancia se consolidan muchas rutinas relacionadas con la alimentación, el movimiento y el descanso. Actuar pronto puede ayudar a reducir riesgos futuros.

¿Qué papel tiene la dieta mediterránea en la salud infantil?

La dieta mediterránea se basa en alimentos como frutas, verduras, legumbres, pescado, aceite de oliva y productos frescos. Este patrón puede ayudar a crear hábitos más equilibrados.

¿La actividad física también influye?

Sí. El movimiento diario es clave para la salud infantil. No se trata solo de hacer deporte, sino de reducir el sedentarismo y favorecer una vida más activa.

¿La obesidad infantil depende solo de la alimentación?

No. La obesidad infantil depende de varios factores, como la dieta, la actividad física, el descanso, la genética y el entorno familiar.

Fuente: https://www.unizar.es/noticia/un-ensayo-clinico-apunta-que-el-estilo-de-vida-mediterraneo-puede-frenar-la-obesidad

¿Sabías que una investigación en Aragón visibilizará el papel de las mujeres en la historia de los Pirineos?

La historia de los Pirineos también se ha construido desde las vidas, los trabajos y los relatos de muchas mujeres. Sin embargo, durante mucho tiempo, sus trayectorias han quedado en un segundo plano dentro de los discursos históricos y patrimoniales más habituales.

Para ayudar a cambiar esta mirada, la Universidad de Zaragoza participa en TRAME «Mujeres transpirenaicas: memoria y territorio», un proyecto que quiere visibilizar el papel de las mujeres en la creación socioeconómica, cultural y simbólica del territorio pirenaico.

Cómo se creó TRAME

La iniciativa se desarrolla junto a la Université de Pau et des Pays de l’Adour, que coordina el proyecto, y cuenta también con la colaboración de las entidades culturales P’tite Lumière & Cie, de Toulouse, y Adhoc Gestión Cultural SL, de Zaragoza.

Desde Aragón, el equipo de investigación de la Universidad de Zaragoza está liderado por Carmen Peña Ardid, profesora titular de literatura, cine y estudios de género. Además, participan investigadoras de áreas como Biblioteconomía y Documentación, Análisis Geográfico Regional y Análisis Económico, lo que aporta una mirada interdisciplinar al proyecto.

Objetivo del proyecto

Uno de los aspectos más interesantes de TRAME es que entiende la frontera no como una separación, sino como un espacio de circulación, diálogo y relatos compartidos. A partir de esta idea, el proyecto propone una relectura más inclusiva del patrimonio transpirenaico, incorporando las experiencias y aportaciones de mujeres que han contribuido a dar forma a estos territorios.

La investigación combinará ciencias humanas y sociales, creación artística y humanidades digitales. Entre sus resultados previstos se incluyen una cartografía interactiva de figuras femeninas del territorio, podcasts, producciones audiovisuales, exposiciones itinerantes, talleres educativos e itinerarios culturales transfronterizos.

Con este proyecto, la investigación desarrollada desde Aragón contribuye a ampliar la forma en la que entendemos la historia, la memoria y el patrimonio, incorporando voces que también forman parte esencial del territorio.

Preguntas frecuentes sobre TRAME

¿Qué es el proyecto TRAME?

TRAME, «Mujeres transpirenaicas: memoria y territorio», es un proyecto de investigación que busca visibilizar el papel de las mujeres en la construcción de la historia y el patrimonio a ambos lados de los Pirineos.

¿Qué papel tiene Aragón en esta investigación?

Aragón participa a través de la Universidad de Zaragoza, que forma parte del proyecto como socia académica. Su equipo de investigación contribuye a estudiar y poner en valor la memoria, las trayectorias y las aportaciones de mujeres vinculadas al territorio transpirenaico.

¿Por qué es importante recuperar la memoria de estas mujeres?

Porque muchas mujeres artistas, trabajadoras, militantes, creadoras o transmisoras de memoria han contribuido a la construcción social, cultural y simbólica del territorio, aunque sus historias no siempre han ocupado un lugar visible en los relatos históricos tradicionales.

¿Quién lidera el equipo de la Universidad de Zaragoza?

El equipo de investigación de la Universidad de Zaragoza está liderado por Carmen Peña Ardid, profesora titular de literatura, cine y estudios de género. También participan investigadoras de áreas como Biblioteconomía y Documentación, Análisis Geográfico Regional y Análisis Económico.

¿Qué relación tiene esta investigación con los Pirineos?

TRAME estudia el territorio pirenaico como un espacio compartido entre España y Francia. En lugar de entender la frontera como una separación, el proyecto la aborda como un lugar de circulación, diálogo y memoria común.

Fuente: https://www.unizar.es/noticia/una-investigacion-visibilizara-el-papel-de-la-mujer-en-la-construccion-de-la-historia-y-el

¿Sabías qué le pasó a la vida marina al congelarse la Tierra?

Hoy damos por sentado que nuestro planeta tiene enormes casquetes de hielo en los polos, pero ¿sabías que durante la época de los dinosaurios y hasta hace unos 34 millones de años, la Tierra era un inmenso «invernadero» sin glaciares permanentes? El paso de aquel mundo cálido al clima frío que conocemos hoy supuso uno de los mayores choques climáticos de la historia de la Tierra. A nivel terrestre, este evento es conocido desde 1910 como el «Gran Corte» (Grande Coupure), debido a la drástica extinción y reemplazo de mamíferos en Europa. Pero, ¿qué estaba pasando bajo el agua mientras tanto?

Un nuevo e impactante estudio internacional arroja luz sobre este misterio submarino, y cuenta con un destacado sello aragonés.

Sello investigador de la Universidad de Zaragoza

La prestigiosa revista científica Nature Communications acaba de publicar los resultados de esta investigación global que cuenta con la participación clave de Laia Alegret, catedrática de Paleontología de la Universidad de Zaragoza e investigadora del Instituto Universitario de Investigación en Ciencias Ambientales de Aragón (IUCA-Unizar).

Laia Alegret vida marina
Imagen de Laia Alegret – UNIZAR

Para entender cómo reaccionó la vida marina a este enfriamiento global, el equipo de investigación no lo tuvo fácil. Tuvieron que analizar una cantidad de datos sin precedentes para reconstruir el puzzle del océano prehistórico.

Inteligencia Artificial para leer más de 40.000 fósiles

¿Sabías que para llegar a sus conclusiones el equipo ha tenido que usar algoritmos de última generación? La magnitud de la investigación requirió el desarrollo de un nuevo método analítico basado en Inteligencia Artificial (creado por la Universidad de Nanjing).

Gracias a esta tecnología, los científicos lograron procesar y analizar:

  • Más de 40.000 registros de microfósiles marinos.

  • Muestras extraídas de 161 localidades distribuidas por todo el mundo.


El gran descubrimiento: Las profundidades como refugio

El hallazgo más sorprendente del estudio liderado con la participación de la micropaleontóloga Laia Alegret rompe con algunas ideas preconcebidas.

Los resultados revelan que las aguas profundas (y la vida que habitaba en ellas) sufrieron un impacto mucho menor frente a este drástico cambio climático en comparación con las aguas someras o superficiales. Mientras que la superficie del océano experimentaba el caos y la transformación radical de sus ecosistemas debido a la caída de las temperaturas globales, el lecho marino profundo actuó como un amortiguador, proporcionando un entorno mucho más estable para la supervivencia de las especies marinas.

¿Por qué es fundamental este hallazgo en la actualidad?

Mirar al pasado es la mejor herramienta que tenemos para predecir el futuro. Comprender exactamente cómo respondieron los diferentes estratos del océano (aguas superficiales frente a profundas) a los cambios drásticos de temperatura hace 34 millones de años, permite a los científicos afinar los modelos climáticos actuales.

En un momento en el que nuestros océanos se enfrentan a un calentamiento global acelerado, investigaciones apoyadas por la Universidad de Zaragoza como esta nos ayudan a prever qué partes de nuestros ecosistemas marinos son más vulnerables y cuáles podrían actuar como refugios ecológicos en las próximas décadas.

¿Sabías que en Aragón investigan democratizar el uso de la IA?

¿Sabías que en Aragón un equipo de investigadores está sentando las bases para revolucionar la forma en que entendemos y utilizamos la Inteligencia Artificial (IA)? Desde el talento de nuestra comunidad, se lidera un proyecto pionero que promete dejar atrás la IA «hecha a medida» para dar paso a una tecnología verdaderamente universal, sostenible y reutilizable.

AI-FUSE: La revolución algorítmica nace en el I3A de Zaragoza

El proyecto, bautizado como AI-FUSE (IA para comprensión de escenas universal: desde células a ecosistemas), está coordinado por el grupo de investigación RoPeRT del Instituto de Investigación en Ingeniería de Aragón (I3A), perteneciente a la Universidad de Zaragoza. Liderado por los investigadores aragoneses Ana Cristina Murillo y Eduardo Montijano, este ambicioso trabajo aúna esfuerzos con el Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA) de la Universidad de Navarra y la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla.

¿Por qué es tan innovador este proyecto? Actualmente, el gran problema de los modelos de Inteligencia Artificial es que requieren de un esfuerzo computacional inmenso, consumen muchísima energía, necesitan montañas de datos y, además, no suelen funcionar bien fuera del campo específico para el que fueron entrenados. AI-FUSE busca romper todas estas barreras creando algoritmos universales, abiertos y adaptables, que sean capaces de explicar sus procesos y requieran muchos menos recursos.

De lo estático a comprender un mundo en movimiento

ai fuse proyecto

Uno de los grandes hitos que persigue este equipo coordinado desde Aragón es cambiar el paradigma visual de la Inteligencia Artificial. En lugar de enseñarle a la máquina a partir de imágenes estáticas, AI-FUSE utilizará el vídeo como formato clave. El objetivo es que la tecnología sea capaz de comprender el mundo en movimiento, adaptándose a múltiples escalas: desde lo diminuto hasta lo inmenso.

Para demostrar que esta IA universal funciona, el equipo validará sus desarrollos en tres áreas estratégicas de alto impacto:


  • Medioambiente y sostenibilidad: Monitorización inteligente de ecosistemas, fauna, tráfico y seguridad, facilitando las labores de conservación ambiental.



  • Robótica avanzada: Mejora de la interacción de los robots en entornos cotidianos reales, optimizando su movimiento y su relación con las personas y los sensores.



  • Salud (Biología celular e inmunología): Análisis profundo de vídeos de microscopía para estudiar la dinámica de las células inmunitarias. Esto supone un avance espectacular con un potencial inmenso para los tratamientos de oncología e inmunoterapia.


Un impulso de más de un millón de euros para la ciencia

La relevancia de este trabajo no ha pasado desapercibida. El Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades ha dotado a la iniciativa con más de un millón de euros en su última convocatoria de proyectos de investigación en el ámbito de la IA.

Más que crear una herramienta aislada, el fin último del proyecto es ofrecer un benchmark (un conjunto de pruebas universal) en inglés. Esto permitirá que científicos de cualquier disciplina y rincón del planeta puedan evaluar y comparar algoritmos de comprensión de vídeo bajo unas mismas reglas y métricas. Un paso de gigante con sello aragonés hacia una tecnología global mucho más transparente.


Fuentes externas consultadas

  • Universidad de Zaragoza (Unizar): Un equipo de investigación trabaja para “democratizar” el uso de la inteligencia artificial (Noticia institucional publicada el 3 de marzo de 2026). Recuperado de: Comunicado oficial Unizar

  • Portal web del proyecto AI-FUSE: https://sites.google.com/unizar.es/ai-fuse


¿Sabías que un fármaco antiguo puede activar la “alarma” innata del cuerpo?

Imagina que tienes un botón de alarma dentro de cada célula. Un sistema que, cuando detecta peligro, activa la sirena, manda mensajes a las “patrullas” del cuerpo y prepara el terreno para defenderte. Pues bien: un fármaco viejo, de los de toda la vida en quimioterapia pediátrica, ha mostrado que puede pulsar esa alarma de forma directa. Y eso, en inmunología, es como descubrir que una llave antigua abre una puerta que ni sabías que existía.

Por qué la inmunidad innata es el “primer escudo”

Una noticia de la Universidad de Zaragoza cuenta que el tenipósido (un antitumoral usado desde hace décadas) podría tener un papel en inmunoterapia por su capacidad de activar una proteína clave en la respuesta inmune innata: STING.

¿Y qué tiene de especial la inmunidad innata? Es la defensa rápida: la que reacciona en minutos u horas cuando algo va mal. No es “la que aprende” como la adaptativa (anticuerpos y memoria a largo plazo), sino la que dice: “¡Alerta, aquí pasa algo!” y coordina los primeros golpes.

Tenipósido: de clásico de la quimioterapia a candidato para inmunoterapia

El descubrimiento “revaloriza” al tenipósido y recuerda que es un medicamento derivado de un producto natural, la podofilotoxina, utilizado para combatir la leucemia.

Durante años, cuando se hablaba de tenipósido, el foco estaba en su papel como antitumoral “clásico”. Ahora aparece un giro: además de lo que ya se sabía, podría estar tocando una vía inmunitaria muy potente.

Un origen “natural”: la podofilotoxina

Aquí hay un detalle bonito: muchas moléculas con historia médica vienen de la naturaleza. Es como si la biología llevara milenios haciendo “prototipos” y nosotros aprendiéramos a convertirlos en herramientas terapéuticas. En este caso, el tenipósido deriva de la podofilotoxina (de origen natural).

Qué lo hace interesante para reposicionamiento de fármacos

El “reposicionamiento” (o drug repurposing) es, básicamente, mirar el botiquín con ojos nuevos: ¿y si este fármaco sirve para otra cosa?

Según Unizar, el equipo realizó un cribado virtual de miles de compuestos ya aprobados y encontró que el tenipósido encajaba en STING, sugiriendo esa posibilidad de reutilización en inmunoterapia.

STING: la alarma interna de nuestras células

STING (siglas en inglés de Stimulator of Interferon Genes) es una proteína que funciona como un sensor/centralita dentro de la célula. Si detecta señales de peligro, por ejemplo, ADN “fuera de sitio”, activa rutas que terminan encendiendo genes defensivos, especialmente los relacionados con interferones.

Piensa en STING como un detector de humo: no apaga el fuego, pero dispara la alarma para que lleguen los bomberos.

Qué pasa cuando STING se activa

Cuando STING se activa, la célula desencadena una cascada de señales internas que acaban en la producción de moléculas defensivas. Unizar lo resume con una imagen muy clara: STING actúa como “sistema de alarma” y activa interferón, que protege frente a infecciones y tumores.

Interferón: el mensaje de “alerta general”

El interferón es como un aviso por WhatsApp al vecindario: “Ojo, hay intruso”. Es una familia de citoquinas (mensajeros) que preparan a células cercanas para resistir virus y, en ciertos contextos, ayudar a que el sistema inmune reconozca células tumorales.

ADN donde no toca: el detector de intrusos

Una de las formas “clásicas” de activar STING es a través de la proteína cGAS, que detecta ADN libre en el citoplasma (un sitio donde normalmente no debería estar). Unizar lo explica así: cGAS detecta ADN “fuera de los cromosomas”, produce cGAMP y activa STING.

En términos de metáfora: si aparece una llave tirada en el pasillo de casa, cGAS dice “esto no es normal” y enciende la alarma.

cGAMP, TBK1 e IRF3: el dominó molecular

En el artículo científico (Frontiers/PMC) se describe la activación del eje que termina en interferón beta (IFN-β), con marcadores como la fosforilación de TBK1 e IRF3 tras estimulación.

No hace falta memorizar siglas: quédate con la idea de “dominó”. Se activa una pieza, cae la siguiente, y al final se abre el grifo de interferones.

El giro del estudio: activación directa de STING por tenipósido

Aquí está el corazón del hallazgo: el nuevo estudio muestra que el tenipósido puede unirse directamente a STING y activarla sin necesidad de intermediarios como cGAS/cGAMP (al menos en ese tramo temprano y en ciertos modelos).

Traducción humana: no solo sería “provocar una señal que acaba activando STING”, sino tocar STING con el dedo.

Las pruebas: cribado virtual, calorimetría y mutantes

Unizar detalla el enfoque: primero el cribado virtual de miles de compuestos, luego confirmación en laboratorio de la unión y de la activación inmune en células humanas y de ratón, usando modelado molecular, calorimetría y ensayos funcionales.

El artículo en Frontiers añade el “cómo” metodológico: cribado virtual de alto rendimiento, confirmación de unión por calorimetría de titulación isotérmica (ITC) y validación con una variante mutante de STING incapaz de unir tenipósido.

Evidencia de unión (ITC)

La ITC es una técnica que, simplificando mucho, te dice si dos cosas se “pegan” y con qué fuerza. En el trabajo se usa para confirmar interacción directa entre tenipósido y el dominio de unión de STING.

Validación con STING mutante

Una prueba elegante es cambiar (mutar) STING para que no pueda unir el compuesto. Si al mutar se pierde la unión/actividad, refuerzas la idea de que era un “encaje” real y específico. Ese enfoque aparece descrito en el abstract de Frontiers.

El detalle curioso: dos moléculas encajando a la vez

El abstract de Frontiers menciona un modo de unión simétrico donde dos moléculas de tenipósido interactúan con STING.

Y en la versión en PMC se ve que realizan simulaciones/docking específicamente sobre la interacción de “dos unidades de tenipósido”.

¿Te lo imaginas como dos manos girando el mismo pomo a la vez? No es que “una llave” abra la puerta: es que parecen ser dos llaves sincronizadas.

Quién firma el hallazgo y dónde se publicó

La noticia de Unizar sitúa el hallazgo en Frontiers in Immunology y enlaza el trabajo: “STING activation by teniposide: a potential direct mechanism beyond cGAS stimulation”.

La colaboración: Unizar (BIFI/LACRIMA), CEU, Salamanca y Mount Sinai

Aquí no hay “un laboratorio aislado”, sino un equipo amplio: según Unizar, el estudio se coordinó desde la Universidad CEU San Pablo, participó el BIFI-Unizar (incluyendo el laboratorio LACRIMA dirigido por Adrián Velázquez Campoy), y colaboraron grupos de la Universidad de Salamanca y del Hospital Mount Sinai (Nueva York), entre otros.

La Cadena SER también recoge esta colaboración y la explica en clave divulgativa.

¿En qué podría ayudar esto en cáncer?

En cáncer, una de las grandes batallas es conseguir que el sistema inmune vea al tumor como enemigo. Algunas inmunoterapias (como los inhibidores de checkpoints) funcionan mejor si el entorno tumoral está “caliente” inmunológicamente. Activar STING puede ayudar a generar señales inflamatorias e interferones que favorezcan ese reconocimiento.

Ojo: esto no significa que “tenipósido sea la nueva inmunoterapia milagrosa”, sino que podría aportar una vía extra para modular esa activación.

Terapias combinadas: por qué el combo suena tan bien

Unizar cita a Estanislao Nistal Villán planteando que activar STING con un fármaco aprobado como tenipósido (y posibles análogos) podría integrarse en estrategias combinadas de inmunoterapia para mejorar el reconocimiento y eliminación de células cancerosas.

La idea de “combinar” tiene lógica: es como empujar una puerta pesada con dos fuerzas distintas: una abre el cerrojo (checkpoint), otra enciende la alarma (STING).

¿Y en infecciones? Interferón, antiviralidad y preguntas abiertas

La Cadena SER lo resume bien: activar STING desencadena interferón, una citoquina fundamental para preparar al organismo frente a virus, bacterias y células tumorales.

Si lo piensas, tiene sentido que una vía pensada para detectar ADN “extraño” sea clave en defensa frente a patógenos.

Cuándo el interferón puede ser demasiado

Pero… (siempre hay un “pero”) el interferón y la inflamación son herramientas potentes. En exceso, pueden causar efectos no deseados. Por eso, incluso si la vía es prometedora, la pregunta clínica real es: ¿cuándo, cuánto y en quién? La propia Cadena SER enfatiza la necesidad de estudiar seguridad, indicaciones y momentos adecuados.

Ventajas (reales) de reutilizar un fármaco antiguo

Que un fármaco sea “antiguo” suele implicar que conocemos mejor sus efectos adversos, su farmacología, sus límites… pero eso no convierte el uso en otra indicación en algo automático. La Cadena SER recuerda que la toxicidad es un aspecto a tener en cuenta y que el camino requiere pasos preclínicos y clínicos.

Tiempo y coste: atajos con cinturón de seguridad

Aun así, comparado con crear una molécula desde cero, reposicionar puede ser más rápido. Y aquí aparece un segundo beneficio que Unizar destaca: el hallazgo ofrece bases para diseñar nuevos fármacos que activen STING de forma controlada, buscando más seguridad y eficacia.

Los “peros” que no caben en un titular

Una cosa es activar STING en células en laboratorio y otra es administrar un antitumoral en un contexto distinto. La Cadena SER insiste: primero hay que definir en qué enfermedades, qué pacientes y en qué fase puede administrarse con seguridad.

En medicina, el “dónde” y el “cuánto” importan tanto como el “qué”.

Inflamación y riesgo de efectos no deseados

STING es una diana atractiva precisamente porque moviliza inflamación e interferones. Pero activar demasiado una vía inflamatoria puede salir caro. Por eso, el propio enfoque de Unizar pone el acento en activar STING de forma controlada (y en diseñar moduladores más selectivos).

Qué viene ahora: próximos pasos lógicos

Si el mecanismo directo se confirma y se afina, lo lógico es probar en modelos preclínicos qué tumores o infecciones podrían beneficiarse, con qué esquemas y con qué riesgos. No es glamour, pero es lo que convierte una idea en terapia.

Diseñar análogos más selectivos

Unizar menciona explícitamente que el hallazgo abre la puerta a diseñar análogos estructurales y fármacos que activen STING de forma más específica, optimizando eficacia y reduciendo efectos secundarios.

Aquí es donde la química médica se vuelve artesanía: ajustar la molécula como quien afina una guitarra, cuerda por cuerda.

Biomarcadores: quién podría beneficiarse

En inmunoterapia casi nunca hay “café para todos”. Lo potente sería identificar biomarcadores: tumores con baja señal interferón, entornos inmunológicamente fríos, perfiles donde activar STING tenga sentido… y, al revés, perfiles donde sería arriesgado.

Preguntas frecuentes (FAQs)

1) ¿Qué es exactamente STING y por qué importa tanto?

STING es una proteína intracelular clave en la inmunidad innata: cuando se activa, ayuda a disparar la producción de interferones y otras señales defensivas. Por eso se considera una diana atractiva en cáncer e infecciones.

2) ¿Qué tiene de nuevo que el tenipósido active STING?

Lo novedoso es la evidencia de que el tenipósido puede unirse directamente a STING y activar la vía de IFN-β de forma que puede ocurrir independientemente de cGAS/IFI16 en ciertas condiciones y tiempos tempranos.

3) ¿Significa esto que el tenipósido se usará pronto como inmunoterapia?

No necesariamente. El propio enfoque divulgativo subraya que hace falta determinar indicaciones, seguridad, dosis y avanzar por fases preclínicas y clínicas.

4) ¿Por qué es importante que sea un fármaco “ya aprobado”?

Porque suele haber más información previa sobre farmacología y toxicidad, lo que puede facilitar (con mucha cautela) el reposicionamiento y acelerar investigación comparado con una molécula nueva. Aun así, no elimina la necesidad de ensayos.

5) ¿Qué podría venir después de este descubrimiento?

Dos líneas claras: (1) probar en modelos preclínicos dónde aporta beneficio real; (2) diseñar análogos/moduladores más selectivos que activen STING de forma controlada para buscar mejores perfiles de seguridad y eficacia.

¿Sabías que en Aragón lideramos un proyecto europeo con IA para derribar las barreras del idioma en la ciencia?

A menudo pensamos que el inglés es el idioma exclusivo de la investigación mundial. Sin embargo, existe una gran cantidad de estudios de altísimo valor que se publican en otras lenguas, lo que acaba creando «islas de conocimiento» que resultan inaccesibles para quienes no las dominan. Para solucionar este reto global, nace desde nuestra comunidad el proyecto CLASiK (Acceso Multilingüe al Conocimiento Científico), una iniciativa europea liderada por investigadores del Instituto de Investigación en Ingeniería de Aragón (I3A) de la Universidad de Zaragoza.

¿Qué es el proyecto CLASiK y cómo funciona?

Coordinado por el investigador aragonés Jorge Gracia, CLASiK es un proyecto a tres años impulsado por el programa europeo CHIST-ERA. Su objetivo principal es conseguir que cualquier persona, desde grupos de investigación hasta la sociedad civil, pueda buscar, leer y comprender datos científicos complejos utilizando su propia lengua materna.

Para lograr este hito, el equipo investigador está desarrollando una tecnología basada en inteligencia artificial neurosimbólica, una innovadora fusión entre modelos de lenguaje y grafos de conocimiento. Esto permitirá crear «puentes semánticos» que traduzcan la información de manera extremadamente precisa, evitando que los matices científicos se pierdan en la traducción.

La climatología: el primer gran banco de pruebas

La tecnología de CLASiK no se quedará en la teoría, sino que se pondrá a prueba en un ámbito urgente y crítico: la climatología.

Gracias a esta inteligencia artificial, expertos de diferentes países podrán compartir y analizar datos vitales sobre fenómenos climáticos extremos (como olas de calor, sequías históricas o inundaciones) sin importar si el estudio original se redactó en español, francés o estonio. El sistema interconectará la información para que el idioma deje de ser un obstáculo a la hora de salvar el planeta.

Una alianza internacional con sello aragonés

Aunque el liderazgo del proyecto recae en el I3A de la Universidad de Zaragoza, esta investigación cuenta con un fuerte consorcio internacional que une a diferentes instituciones de prestigio:

  • Universidad de Zaragoza (España).

  • Instituto Pirenaico de Ecología – CSIC (España, con sede en Aragón).

  • Universidad de Grenoble-Alpes (Francia).

  • Universidad de Tartu (Estonia).


Como señala su coordinador, que el inglés se use como lengua franca frena en ocasiones la visibilidad de investigaciones locales en áreas donde predominan otros idiomas (como el español en la ecología o el francés en la biomedicina). Con el proyecto CLASiK, Aragón demuestra una vez más su compromiso con la ciencia abierta, accesible y global, permitiendo que no se pierda ninguna perspectiva cultural en la generación de conocimiento.

¿Quieres saber más? Te invitamos a descubrir cómo funciona exactamente esta tecnología en el vídeo explicativo del proyecto CLASiK.

Fuentes:

https://www.unizar.es/noticia/clasik-un-proyecto-europeo-disenado-para-superar-barreras-linguisticas-en-la-ciencia

 

¿Sabías que en Aragón viajamos al pasado a través de los huesos?

¿Sabías que es posible recuperar material genético (ADN) de huesos que tienen miles o incluso cientos de miles de años, y que en Aragón contamos con un laboratorio especializado únicamente en ello?

No es ciencia ficción, es Paleogenómica. Gracias al trabajo de investigadores como Pere Bover, científico de la fundación ARAID (Agencia Aragonesa para la Investigación y el Desarrollo), Aragón se ha posicionado en el mapa internacional del estudio del ADN antiguo.

La ciencia detrás del hallazgo

Este proceso se lleva a cabo en el Instituto Universitario de Investigación en Ciencias Ambientales (IUCA) de la Universidad de Zaragoza. Allí, en un entorno de máxima esterilidad para evitar la contaminación con ADN moderno, el equipo de Bover extrae información genética de restos óseos fósiles.

Este «viaje en el tiempo» molecular permite:

  • Reconstruir la historia evolutiva de especies extintas.

  • Entender cómo la fauna respondió a cambios climáticos pasados (algo vital para entender el cambio climático actual).

  • Analizar la llegada de los primeros humanos y su interacción con los animales.


Gracias a estas técnicas, lideradas por talento ARAID, podemos «leer» historias que ocurrieron hace milenios y que quedaron atrapadas en el calcio de los huesos.

¿Qué es el ADN antiguo?

El ADN antiguo (aDNA) es el material genético que se recupera de muestras biológicas que no han sido preservadas específicamente para análisis genéticos posteriores, como huesos fósiles, dientes, semillas o tejidos momificados de hace miles de años.

¿Dónde se estudia el ADN antiguo en Aragón?

Esta investigación se realiza principalmente en la Universidad de Zaragoza, concretamente en el Instituto Universitario de Investigación en Ciencias Ambientales (IUCA), donde operan investigadores de la agencia ARAID como Pere Bover.

¿Es posible clonar animales extintos con este ADN?

Aunque películas como ‘Jurassic Park’ lo popularizaron, la realidad es muy compleja. El ADN antiguo suele estar muy fragmentado y degradado. El objetivo principal de la paleogenómica actual no es la clonación, sino entender la evolución, las extinciones y la biodiversidad histórica.

Fuentes consultadas

Para la elaboración de este contenido se ha verificado la información a través de los perfiles institucionales y publicaciones científicas del investigador:

  1. ARAID (Agencia Aragonesa para la Investigación y el Desarrollo): Perfil del investigador Pere Bover Arboç y sus líneas de investigación en Paleogenómica.

  2. IUCA (Instituto Universitario de Investigación en Ciencias Ambientales de Aragón): Información sobre los grupos de investigación y equipamiento para el análisis de ADN antiguo.

  3. Google Scholar / ORCID: Publicaciones de P. Bover sobre análisis de ADN mitocondrial en especies extintas (como el Myotragus balearicus y megafauna).


¿Sabías que Aragón es pionera en Terapias Asistidas con Caballos?

Imagina una terapia en la que el movimiento rítmico del caballo, el entorno natural y un equipo clínico trabajan juntos para apoyar objetivos de rehabilitación y bienestar emocional. En Aragón, las Terapias Asistidas con Caballos (TAC) se han consolidado y RTVE ha contado cómo se aplican en centros de referencia de la comunidad.

¿Qué son las Terapias Asistidas con Caballos (TAC)?

Según explica RTVE, se trata de una disciplina que combina medicina, psicología y rehabilitación, utilizando al caballo como “agente terapéutico vivo”, con aplicaciones en un abanico amplio de necesidades físicas, cognitivas, emocionales y sociales.

¿Por qué el caballo puede ayudar en objetivos motores?

El reportaje recoge que una parte de la base se apoya en la similitud entre ciertos patrones de movimiento del caballo y la marcha humana.

¿Qué hay detrás de una sesión? (No es “dar un paseo”)

En los centros aragoneses descritos por RTVE, las TAC se plantean como una intervención individualizada y segura, con un equipo multidisciplinar: suele participar un guía ecuestre (seguridad y manejo del animal) y un profesional sanitario (por ejemplo, psicología, fisioterapia, terapia ocupacional o medicina), según los objetivos de la sesión.

¿Y el bienestar animal?

El bienestar del caballo es clave: un caballo estresado no puede desempeñar su papel terapéutico con seguridad. No cualquier caballo es apto para estas terapias: se seleccionan por temperamento, morfología, patrón locomotor y tolerancia a materiales de trabajo (pelotas, espumas, etc.).

¿Qué reto queda por delante?

Mantener caballos e instalaciones es costoso y muchas familias dependen de becas para financiar sesiones. Además, se menciona la apuesta por la profesionalización para avanzar hacia el reconocimiento como terapias complementarias en el sistema público, destacando que en España la única entidad reconocida como centro sanitario especializado en TAC está en Aragón.

Fuente: https://www.rtve.es/rtve/20260128/terapias-caballos-ciencia-aragon-equinoterapia-centros-pioneros/16910804.shtml