El Laboratorio Subterráneo de Canfranc (LSC), situado en el Pirineo aragonés, es uno de los centros de investigación subterránea más importantes de Europa. Su origen se remonta a finales del siglo XX, cuando un grupo de científicos españoles identificó el antiguo túnel ferroviario de Somport, en Canfranc, como un lugar ideal para realizar experimentos extremadamente sensibles. La enorme masa de roca que lo rodea —más de 800 metros de montaña— actúa como un escudo natural contra la radiación cósmica, permitiendo estudiar fenómenos físicos que serían imposibles de observar en la superficie.
El laboratorio comenzó a funcionar de manera experimental en los años 80, pero su consolidación llegó en 2006 con la inauguración de las nuevas instalaciones, modernas, seguras que fueron equipándose con tecnología puntera. Desde entonces, el LSC se ha convertido en un referente internacional en el estudio de la materia oscura, la física de partículas, y la radiación ambiental. Está integrado en la red de Infraestructuras Científicas y Técnicas Singulares (ICTS) de España, lo que favorece el acceso a investigadores de todo el mundo para desarrollar proyectos científicos de alto nivel.
Entre sus proyectos más destacados se encuentran experimentos dedicados a la detección de partículas casi indetectables, como los WIMPs, posibles componentes de la materia oscura. También se desarrollan investigaciones sobre neutrinos, radiactividad natural y biología. Estos trabajos requieren un ambiente extremadamente limpio y libre de interferencias, algo que el LSC puede ofrecer gracias a su aislamiento natural.
Además de su labor científica, el Laboratorio Subterráneo de Canfranc desempeña un papel fundamental en la divulgación y la formación. Recibe estudiantes, organiza visitas guiadas, aulas científicas y colabora con universidades y centros de investigación de todo el mundo. Su presencia ha contribuido también al desarrollo cultural y económico del valle de Canfranc, convirtiéndolo en un punto de referencia para la ciencia española.
El LSC continúa creciendo y ampliando sus líneas de investigación, consolidándose como un espacio único donde la ciencia avanza bajo la montaña.
