A primera vista podría parecer un calcetín convencional. Se adapta al pie, se dobla y se estira con el movimiento. Sin embargo, en el interior de su tejido incorpora sensores capaces de medir continuamente factores como la presión, la temperatura y la humedad.
Esta prenda es el centro del proyecto europeo STAND, una iniciativa en la que participan el Instituto Tecnológico de Aragón (ITA) y el Instituto de Investigación Sanitaria Aragón (IIS Aragón). Su objetivo es desarrollar una nueva generación de textiles inteligentes que ayude a detectar de forma temprana el riesgo de sufrir complicaciones asociadas al pie diabético.
No se trata todavía de un producto disponible para los pacientes. El dispositivo se encuentra en fase de desarrollo y deberá superar un proceso de validación clínica. Aun así, el proyecto muestra cómo la combinación de investigación sanitaria, materiales avanzados e inteligencia artificial puede transformar una prenda cotidiana en una herramienta de prevención.
¿Qué es el pie diabético?
El pie diabético es una de las complicaciones más graves asociadas a la diabetes. Puede aparecer cuando los niveles elevados de glucosa mantenidos durante el tiempo dañan los nervios y los vasos sanguíneos de las extremidades inferiores.
El deterioro de los nervios puede reducir la sensibilidad del pie. Como consecuencia, una persona podría no percibir correctamente una rozadura, una herida o una presión excesiva provocada por el calzado. Al mismo tiempo, una circulación deficiente puede dificultar la recuperación de los tejidos.
Esta combinación aumenta el riesgo de que pequeñas lesiones evolucionen hasta convertirse en úlceras o infecciones. De ahí la importancia de identificar cuanto antes cualquier cambio que pueda advertir de un problema.
Unos sensores integrados directamente en el tejido
La innovación del proyecto STAND comienza en el propio hilo utilizado para fabricar el calcetín. Los materiales textiles se recubren con elementos conductores y sensores que reaccionan ante determinados cambios.
De esta forma, la prenda puede recoger información sobre tres factores especialmente relevantes:
- La presión que soportan las diferentes zonas del pie.
- Los cambios de temperatura.
- La acumulación de humedad.
Los sensores no se limitarán a la planta, donde normalmente se concentra la presión al caminar. También se distribuirán por la parte superior del pie para obtener una imagen más completa de lo que sucede mientras la persona utiliza el calcetín.
El reto consiste en integrar toda esta tecnología sin convertir la prenda en un dispositivo rígido o incómodo. Para conseguirlo, el proyecto utiliza electrónica flexible, capaz de doblarse y adaptarse a la forma del pie.
El resultado que se persigue es un sistema portátil que pueda utilizarse en la vida diaria sin perder las características básicas de cualquier calcetín: comodidad, flexibilidad y facilidad de uso.
¿Qué información puede revelar la presión del pie?
Cuando caminamos, el peso no se distribuye exactamente igual por toda la superficie del pie. Algunas zonas soportan más presión que otras y esta distribución puede cambiar según la forma de caminar, el calzado o las características físicas de cada persona.
En alguien que ha perdido sensibilidad a causa de la diabetes, una presión excesiva y mantenida puede pasar inadvertida. Sin dolor o molestias que actúen como señal de alarma, el tejido puede ir dañándose hasta generar una lesión.
El calcetín inteligente pretende reconocer esos puntos de presión y detectar si se mantienen durante demasiado tiempo. También estudiará alteraciones en la temperatura y la humedad, dos factores que pueden aportar información sobre el estado de la piel y el riesgo de aparición de heridas.
Según explica el Grupo de Investigación en Patología Vascular del IIS Aragón, los aumentos sostenidos de presión y humedad son factores importantes en el desarrollo de lesiones cutáneas relacionadas con el pie diabético.
Una inteligencia artificial que interpreta los datos
El calcetín no se limitará a recopilar cifras. La información obtenida por los sensores será analizada mediante algoritmos de aprendizaje automático y modelos de inteligencia artificial explicable.
El propósito es encontrar patrones que puedan advertir de un aumento del riesgo antes de que aparezca una lesión grave. Así, los datos sobre presión, temperatura y humedad podrían transformarse en información útil tanto para los pacientes como para los profesionales sanitarios.
La inteligencia artificial explicable tiene aquí una función especialmente importante. En un contexto clínico no basta con que un programa emita una alerta: también es necesario comprender qué datos han provocado esa advertencia y por qué el sistema considera que existe un riesgo.
La combinación de sensores e inteligencia artificial abre nuevas posibilidades para avanzar hacia una atención más preventiva. En lugar de actuar únicamente cuando la herida ya es visible, la tecnología podría ayudar a reconocer cambios anteriores a su aparición.
No es el único ámbito sanitario en el que se está investigando esta combinación. En Aragón también se han desarrollado proyectos que aplican inteligencia artificial al análisis de radiografías realizadas en urgencias y modelos como los gemelos digitales del corazón para simular diferentes tratamientos.
¿Cómo podría ayudar a prevenir lesiones?
Una alerta temprana permitiría revisar qué está provocando una presión excesiva o una acumulación de humedad. Dependiendo de cada caso y siempre bajo supervisión profesional, podrían valorarse cambios en el calzado, el uso de plantillas u otras medidas destinadas a proteger las zonas de riesgo.
La información también ayudaría a que la persona conociera mejor lo que sucede en sus pies durante su actividad cotidiana. Ese seguimiento continuo resulta especialmente relevante cuando la pérdida de sensibilidad impide detectar molestias por uno mismo.
El calcetín inteligente no está planteado para sustituir la valoración médica ni los cuidados habituales. Su posible función sería aportar datos adicionales que faciliten una intervención más temprana y una toma de decisiones mejor informada.
Un proyecto que todavía debe demostrar su utilidad clínica
Aunque la propuesta resulta prometedora, el calcetín aún está en desarrollo. Una vez que exista un prototipo funcional, el sistema deberá probarse tanto con personas con diabetes como con participantes sanos.
Estas pruebas servirán para comprobar si los sensores recogen los datos correctamente, si el algoritmo identifica señales relevantes y si la prenda resulta cómoda en condiciones reales de uso.
El proyecto también contempla la participación de los usuarios en el diseño. Aspectos como la textura, el ajuste o la comodidad pueden parecer secundarios frente a la tecnología, pero serán determinantes para que el dispositivo llegue a utilizarse de forma habitual.
Un sistema sanitario puede ser muy avanzado técnicamente y, al mismo tiempo, fracasar si resulta difícil de colocar, incómodo o poco práctico. Por eso, STAND sigue un enfoque centrado en las personas que utilizarían la prenda.
El papel de la investigación aragonesa
STAND está coordinado por la Universidad de Coventry, en Reino Unido, y reúne durante casi cuatro años a entidades europeas especializadas en materiales, tecnologías textiles, electrónica flexible, análisis de datos, diseño y salud digital. El proyecto comenzó en junio de 2026 y tiene prevista su finalización en enero de 2030.
Dentro del consorcio, el Instituto Tecnológico de Aragón aporta su conocimiento sobre materiales avanzados, sensores, electrónica e inteligencia artificial.
El IIS Aragón participa a través del Grupo de Investigación en Patología Vascular, dirigido por el doctor Gabriel Inaraja. Su trabajo se centra en definir los requisitos clínicos del sistema, obtener y analizar los datos necesarios para desarrollar los algoritmos predictivos y evaluar su utilidad en pacientes con riesgo de sufrir complicaciones.
Esta colaboración entre perfiles tecnológicos y sanitarios es esencial. Para crear una herramienta de estas características no basta con fabricar sensores precisos. También es necesario saber qué parámetros tienen relevancia médica, cómo deben interpretarse y qué utilidad pueden tener en la práctica clínica.
El proyecto se suma así a la actividad investigadora que se desarrolla en el sistema sanitario aragonés. Aragón Investiga ya ha mostrado esta capacidad en iniciativas como los más de 40 proyectos de investigación impulsados desde el Hospital Universitario Miguel Servet.
Tecnología sanitaria que también piensa en la sostenibilidad
Además de medir correctamente y resultar cómodo, el futuro calcetín deberá tener en cuenta su impacto ambiental.
El proyecto incorpora criterios de ecodiseño desde sus primeras fases. Está previsto utilizar materiales de bajo impacto, estudiar la reciclabilidad de los componentes y facilitar, en la medida de lo posible, su reparación y reutilización.
Este punto supone un desafío añadido. Un textil electrónico combina fibras, sensores, materiales conductores y pequeños componentes que no siempre son fáciles de separar al final de su vida útil.
Diseñar el dispositivo pensando desde el principio en su reciclaje permitirá investigar soluciones que no solo sean útiles para la salud, sino también más responsables en el uso de materiales y recursos.
Un calcetín que esconde mucho más que hilo
- El proyecto STAND demuestra que la innovación no siempre adopta la forma de una gran máquina o de un robot. A veces puede esconderse en una prenda tan común como un calcetín.
- Detrás de su tejido habrá ciencia de materiales, electrónica flexible, inteligencia artificial, investigación clínica y diseño centrado en el paciente. Todo ello con un propósito concreto: detectar señales de riesgo antes de que una pequeña lesión pueda convertirse en un problema grave.
- Todavía será necesario desarrollar el prototipo, probarlo con pacientes y demostrar su utilidad clínica. Pero la investigación ya abre una vía interesante hacia dispositivos sanitarios más discretos, portátiles y adaptados a la vida diaria.
Preguntas frecuentes sobre el calcetín inteligente
¿El calcetín inteligente cura el pie diabético?
No. El dispositivo se está desarrollando para monitorizar determinados parámetros y ayudar a detectar señales tempranas de riesgo. No es un tratamiento ni sustituye la atención de los profesionales sanitarios.
¿Qué parámetros medirá?
El proyecto plantea medir de manera continuada la presión, la temperatura y la humedad en distintas zonas del pie.
¿Cómo interviene la inteligencia artificial?
Los algoritmos analizarán los datos recogidos por los sensores para buscar patrones relacionados con un mayor riesgo de desarrollar lesiones.
¿Ya pueden utilizarlo los pacientes?
No. La tecnología se encuentra en fase de desarrollo y validación. Primero debe crearse un prototipo funcional y posteriormente probarse en participantes con y sin diabetes.
¿Qué entidades aragonesas participan?
El Instituto Tecnológico de Aragón y el Instituto de Investigación Sanitaria Aragón forman parte del consorcio europeo que desarrolla el proyecto.
Fuentes consultadas
- Instituto de Investigación Sanitaria Aragón: «El calcetín inteligente que detecta una de las complicaciones más graves de la diabetes».
- Gobierno de Aragón: información oficial sobre la participación del ITA y del IIS Aragón en el proyecto STAND.
- Comisión Europea, CORDIS: ficha oficial del proyecto europeo STAND.
- Universidad de Coventry: información del centro coordinador sobre el desarrollo del dispositivo.