Los desgarros en el parto son una de las lesiones más frecuentes asociadas al parto. Aunque en muchos casos son leves, también pueden provocar molestias, dolor y secuelas relacionadas con el suelo pélvico, especialmente cuando las lesiones son más graves.
Un proyecto europeo con participación de la Universidad de Zaragoza trabaja para cambiar la forma en que se abordan estas lesiones. Su objetivo es desarrollar una tecnología capaz de predecir en tiempo real el riesgo de desgarro perineal durante el parto y ayudar a los profesionales sanitarios a tomar decisiones más personalizadas.
La iniciativa se llama Pelvitrack y cuenta con la participación de investigadoras del Instituto de Investigación en Ingeniería de Aragón, el I3A, de la Universidad de Zaragoza.
¿Por qué preocupan los desgarros en el parto?
- Durante el parto, los tejidos del periné se estiran para permitir el nacimiento del bebé. En ese proceso pueden producirse desgarros de diferente intensidad.
- Algunas lesiones son superficiales y se recuperan sin grandes complicaciones. Sin embargo, otros desgarros pueden afectar a estructuras más profundas y tener consecuencias a medio o largo plazo.
- Entre las posibles secuelas se encuentran el dolor, la incontinencia, el prolapso o determinadas disfunciones del suelo pélvico. Por eso, reducir el riesgo de estas lesiones es una prioridad para avanzar hacia una atención materna más segura y preventiva.
- El problema es que, actualmente, los profesionales sanitarios no siempre disponen de herramientas que permitan anticipar en tiempo real qué pacientes tienen más riesgo de sufrir un desgarro durante el parto.
Una tecnología para anticiparse al riesgo
Pelvitrack busca responder precisamente a esa necesidad. El proyecto desarrolla una tecnología sanitaria basada en inteligencia artificial, biomarcadores mecánicos, gemelos digitales y monitorización en tiempo real.
La idea es estudiar cómo se comportan los tejidos del periné durante el parto y generar información útil para el equipo obstétrico en el momento en que se está produciendo el nacimiento.
En lugar de actuar solo después de que aparezca la lesión, esta tecnología pretende ayudar a anticiparse. Su objetivo es ofrecer datos que permitan adaptar la atención a cada mujer y reducir el riesgo de desgarros en el parto.
El papel de Zaragoza en el proyecto
La Universidad de Zaragoza participa en este consorcio europeo a través del I3A. Las investigadoras Estefanía Peña y Begoña Calvo, del grupo de Mecánica Aplicada y Bioingeniería, forman parte del proyecto.
Su trabajo se sitúa en un punto de encuentro entre ingeniería, salud y tecnología biomédica. Este enfoque permite aplicar herramientas propias de la ingeniería mecánica y la simulación computacional a un problema sanitario real: las lesiones perineales durante el parto.
El consorcio reúne a socios públicos y privados de distintos países europeos, con perfiles especializados en ingeniería, ciencias de la computación, física, óptica y obstetricia.
¿Qué son los gemelos digitales en este contexto?
Uno de los elementos más innovadores del proyecto es el uso de gemelos digitales. En medicina, un gemelo digital es una simulación personalizada que permite estudiar cómo puede comportarse una parte del cuerpo en una situación concreta.
En el caso de Pelvitrack, estos modelos buscan predecir cómo responderán los tejidos perineales durante el parto. Para ello, se combinan datos físicos, biomarcadores mecánicos e información obtenida en tiempo real.
El objetivo no es sustituir al criterio médico, sino aportar una herramienta adicional que ayude a tomar decisiones más informadas y adaptadas a cada caso.
Hacia una atención materna más personalizada
La investigación en torno a los desgarros en el parto refleja una tendencia cada vez más importante en medicina: avanzar hacia una atención más personalizada.
No todas las mujeres tienen el mismo riesgo de sufrir una lesión perineal. Influyen factores anatómicos, características del tejido, evolución del parto y otras variables clínicas. Por eso, contar con información más precisa puede ayudar a adaptar mejor la asistencia.
Esta tecnología podría contribuir a una atención obstétrica más preventiva, reduciendo complicaciones y mejorando la recuperación posterior al parto.
Investigación europea con impacto en la salud de la mujer
No se centra únicamente en el momento del parto. También busca reducir las secuelas que algunas lesiones pueden provocar a largo plazo en la salud de la mujer.
Las disfunciones del suelo pélvico pueden afectar a la calidad de vida, la actividad diaria, la vida sexual y el bienestar emocional. Por eso, investigar nuevas formas de prevención tiene un valor sanitario y social muy relevante.
Desde Zaragoza, la participación en este proyecto muestra cómo la investigación aragonesa puede contribuir al desarrollo de soluciones tecnológicas aplicadas a problemas concretos de salud.
Tecnología para partos más seguros
El proyecto Pelvitrack todavía forma parte de una línea de investigación y desarrollo, pero plantea una vía prometedora: utilizar la tecnología para ayudar a prevenir lesiones durante el parto.
La combinación de inteligencia artificial, gemelos digitales y monitorización en tiempo real puede abrir nuevas posibilidades en la atención obstétrica. No se trata solo de tratar las secuelas, sino de intentar evitarlas antes de que se produzcan.
En definitiva, esta investigación con participación de la Universidad de Zaragoza muestra cómo la tecnología sanitaria puede ponerse al servicio de una atención materna más segura, personalizada y centrada en la salud de la mujer.