Transición energética
Se trata de una planta de pirólisis a escala TRL5 basada en la tecnología de tornillo sinfín que ha sido diseñada para procesar diferentes materias primas: desde biomasa hasta diferentes residuos plásticos (capacidad nominal de 10 kg/h). La instalación piloto está dotada de un sistema de control y adquisición de datos para controlar y supervisar diferentes variables en puntos estratégicos. A partir de este proceso, se puede producir productos valiosos renovables al procesar biomasa, como bioaceite y biochar. Además, esta estrategia es versátil para el procesamiento de diferentes residuos plásticos, permitiendo la recuperación de materias primas secundarias y monómeros que pueden reincorporarse en la fabricación de nuevos productos, promoviendo así la economía circular. Prueba de ello es la obtención de un sólido y un líquido a partir de neumáticos fuera de uso, los cuáles se pueden utilizar en el proceso de fabricación de nuevos neumáticos. Del mismo modo, a partir de residuos de poliestireno (plástico) se pueden obtener líquidos que, posterior a una refinación, pueden ser usados como precursores de nuevos polímeros. Estos procesos son fundamentales para abordar los desafíos de la actual transición energética.